- Un informe de la Fundación COLSECOR revela que el aumento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) dejó 11 días del mes sin cobertura para los hogares que dependen del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), logrando alimentar un día menos que en el mes anterior. En noviembre, la línea de indigencia requirió más de $166 mil por adulto.
La Fundación COLSECOR presentó su informe mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que releva precios en 30 localidades medianas y pequeñas del del país, confirmando una grave desactualización del poder adquisitivo frente a los costos esenciales.
El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) de noviembre, fijado en $322.000, solo alcanzó para cubrir los alimentos básicos de un núcleo familiar de cuatro personas durante 19 días, un día menos que en el mes de octubre. Esto implica que una familia que dependa únicamente del SMVM no logró adquirir los alimentos necesarios para evitar cruzar la línea de indigencia durante once días del mes.
Canastas por tipo de familia
Los resultados del proyecto, realizado en conjunto con cooperativas de servicios públicos, arrojaron cifras contundentes para la canasta básica: una familia tipo (cuatro integrantes) necesitó $513.609 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas. Para hogares de cinco personas, el total ascendió a $540.204, mientras que para un núcleo de dos y tres personas, los valores fueron de $249.325 y $408.893 respectivamente.
En términos de indigencia, un adulto necesitó $166.217 para cubrir únicamente sus requerimientos básicos de alimentación durante el mes.
Disparada de precios por la carne y estacionales
La canasta básica alimentaria registró una suba intermensual del 4% en noviembre, acumulando un 23,8% en lo que va del año. El economista Gerardo Sánchez, asesor de la Fundación COLSECOR, señaló que el salto inflacionario se explica principalmente por dos factores: el aumento de la carne vacuna y los alimentos estacionales.
La carne vacuna experimentó un aumento del 8,7% intermensual. Cortes populares como la nalga y la carne picada superaron el 10% de incremento. De hecho, el precio promedio del kilo de asado se ubicó por encima de los $13.000. Sánchez explicó que este fenómeno responde a la presión exportadora, que reduce la oferta interna y fija precios externos, sumada a la estacionalidad de fin de año, lo que anticipa posibles nuevos aumentos en diciembre.
Asimismo, se registraron fuertes subas en productos estacionales, destacándose frutas y verduras como la mandarina, la pera y el tomate.
En un sentido opuesto, el informe indicó una baja intermensual en el precio de los lácteos, lo cual fue clave para evitar que el aumento general de la CBA fuera aún mayor. La caída en los lácteos se debe a una combinación de factores externos, como la baja del precio internacional, e internos, como la caída del consumo.





