- El costo de los alimentos indispensables aumentó un 1,6% en mayo de 2026, lo que determinó que una familia tipo necesitara $634.953 para no caer en la indigencia. Con este incremento, el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió terreno frente a los precios por noveno mes consecutivo y alcanzó para cubrir apenas 17,2 días de alimentación básica.
La Fundación COLSECOR, en un trabajo conjunto con Cooperativas de Servicios Públicos, presentó su informe mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA). El estudio toma como referencia los precios registrados en 30 localidades medianas y pequeñas de seis provincias del interior del país.
De acuerdo con el relevamiento, un adulto equivalente necesitó $205.487 en mayo de 2026 para cubrir sus necesidades nutricionales y no cruzar la línea de indigencia. Esta cifra marca una suba intermensual del 1,6%, acumulando un alza del 17,9% en lo que va del año y una variación interanual del 35,9% respecto al mismo mes del año anterior.
El impacto en los diferentes hogares
Los requerimientos económicos varían según la conformación de cada núcleo familiar. Mientras que la canasta familiar para cuatro integrantes (familia tipo) se ubicó en $634.953, los hogares integrados por dos y tres personas demandaron $308.230 y $505.497 respectivamente. En tanto, los grupos familiares de cinco miembros necesitaron un total de $667.831 para asegurar el sustento alimentario básico.
Al analizar el informe, el economista Gerardo Sánchez, asesor de la Fundación COLSECOR, señaló que "Los datos de este mes muestran una baja en el incremento de los precios de los alimentos básicos que comenzó el mes pasado y por primera vez en seis meses muestran una suba menor al 2%".
Comportamiento de los precios en mayo
El freno en el ritmo de aumentos estuvo fuertemente condicionado por el sector cárnico. "Gran parte de la explicación de esta evolución intermensual se debe al precio de la carne vacuna que registró un descenso del 3% en mayo", detalló Sánchez. El especialista recordó que este bloque venía siendo el de mayor suba, con un acumulado del 72,5% hasta abril, y su retracción permitió que en 8 de las 30 localidades relevadas se registraran bajas en el costo final de la canasta.
En la vereda opuesta se ubicaron los panificados y los lácteos. El bloque del pan y las harinas en general subió un 5,4% en promedio durante mayo, mientras que los productos lácteos experimentaron un incremento del 4,3%. En el último año, ambos bloques venían registrando una evolución de precios por debajo del promedio general.
Pérdida del poder adquisitivo
Un eje crítico del informe es la relación entre el costo de la alimentación y los ingresos formales regulados. El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) volvió a mostrarse insuficiente para cubrir la totalidad del mes en un hogar promedio, alcanzando para abastecer únicamente 17,2 días de la canasta de una familia tipo.
Sobre este dato, Sánchez advirtió que "con respecto a la capacidad de compra en relación a los ingresos, en la comparación que realizamos mes a mes, por noveno mes consecutivo el costo de Canasta Básica aumenta por encima del Salario Mínimo Vital y Móvil, llegando a cubrir 17,2 días de alimentos básicos de un hogar con cuatro integrantes".




