Un nuevo informe de la Fundación COLSECOR con foco en las personas mayores da cuenta de sus opiniones y expectativas. La investigación cualitativa se realizó en pueblos y ciudades intermedias del país buscando indagar en el universo de esta franja etaria que conforma más del 11 por ciento de la población (Censo 2022).
Entre los principales hallazgos de la investigación, se menciona el hecho de que el trabajo sigue muy presente en la edad pasiva. Por necesidades económicas, por el deseo de continuar en actividad o porque sienten que si se jubilan se aburrirían. En todos los casos, el trabajo es percibido como una condición necesaria para desarrollarse y mejorar su calidad de vida. Así, los entrevistados que siguen trabajando parecen disfrutar de alguna manera esta tarea, aun los que necesitan el dinero.
En general, de los resultados se deduce que el trabajo es una actividad con impacto positivo desde lo anímico. Se admite que los ayuda a sentirse activos, acompañados, entretenidos. También mencionan que llevan adelante sus tareas de forma diferente, más relajada y más "a su manera", sin las exigencias que tenían en otros momentos, cuando eran más jóvenes.
Informe
El trabajo de campo estuvo compuesto por 31 entrevistas en profundidad a adultos mayores en formato presencial. La población se dividió en dos grupos: uno de 62 a 75 años y otro de más de 75.
La importancia de lo comunitario
A diferencia de lo que ocurre en las grandes ciudades, “la vida comunitaria es central en la tercera edad” en los pueblos de Argentina. Según el estudio, casi “no hay adultos mayores solos que se queden encerrados en sus casas y no tengan vínculos, relaciones, prácticas o actividades cotidianas con otros de su localidad”. Un club o asociación de fomento, un grupo de amigas, el café con amigos, actividades en el campo, salidas grupales para realizar actividad física; siempre hay una dimensión comunitaria en la vida cotidiana de este grupo etario.
Hallazgos
¿Cómo imaginan el futuro?
En general, los temores hacia el futuro son más colectivos que individuales, precisa el estudio. Las personas de esta edad manifiestan preocupación por el futuro de las nuevas generaciones y están inquietos ante la posibilidad de que sus nietos emigren del pueblo por falta de oportunidades laborales. También les preocupa el cambio de actitud y hábitos de los jóvenes y los peligros a los que están expuestos, haciendo hincapié en los consumos problemáticos.
Según el último Censo nacional (2022) en Argentina el 11,8% de los habitantes tiene 65 años y más. Esta proporción se incrementa en algunas provincias y en la Ciudad de Buenos Aires donde llega al 17,3%. En tanto, en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe y Córdoba el promedio es de 12,6%. En todos los casos, las estadísticas señalan que la cantidad de personas o adultos mayores creció sobre el total de población. Se estima que entre 1970 y 2022, esta población se incrementó 69%.





