Los combustibles no frenan su escalada e impulsan el costo logístico
- Transportar mercadería por el país volvió a ser más caro. En septiembre, los aumentos en nafta y gasoil volvieron a encender la alerta en el sector logístico: según el Índice de Costos del Transporte elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, mover cargas en el país costó 2,9% más que en agosto.
El combustible fue, otra vez, el principal factor de presión. El informe de FADEEAC registró un aumento del 3,8% en el gasoil, que acumula un 17% de suba en los últimos cuatro meses. En paralelo, el Relevamiento de Precios (RePre) que realiza la Fundación Colsecor en 29 localidades de seis provincias arrojó cifras similares: el gasoil subió 3,8% y la nafta un 4,5% promedio respecto del mes anterior.
Aumentos por encima de la inflación
Las subas en los combustibles se ubicaron muy por encima del índice general de inflación, que según el Indec fue del 2,1% en septiembre. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el incremento fue aún mayor: 5,5% en nafta y 5,7% en gasoil, consolidando una brecha con respecto a los precios del interior.
En términos prácticos, esto significa que el transporte, uno de los pilares de la cadena logística y productiva, enfrenta un encarecimiento sostenido que termina trasladándose, de manera directa o indirecta, a los precios finales de los bienes de consumo.
Nuevo esquema impositivo: el factor detrás del aumento
El repunte de septiembre se explica, en gran parte, por la aplicación del nuevo esquema de actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, vigente desde el 1° de septiembre.
Según el Decreto 617/2025, publicado a fines de agosto, se establecieron incrementos parciales en los montos fijos de los impuestos para septiembre y octubre, mes en el que se aplicará el ajuste total acumulado de 2024 y del primer semestre de 2025.
El Gobierno nacional busca, de este modo, regularizar aumentos impositivos que habían sido postergados por administraciones anteriores para evitar un impacto inflacionario inmediato, aunque ahora resultan clave para sostener la recaudación fiscal.
El interior, con precios más bajos, pero también en alza
El relevamiento de la Fundación Colsecor mostró también que, si bien los precios de los combustibles suelen ser más bajos en el interior, los incrementos siguen una tendencia similar a la de los grandes centros urbanos.
A modo de comparación, la bolsa de cemento de 50 kilos - otro indicador del nivel de actividad - aumentó 2,9% promedio en 28 localidades del interior, mientras que en CABA se mantuvo sin cambios.
Aun así, el interior continúa mostrando precios más competitivos: 12.628 pesos por bolsa, frente a los 14.158 pesos en la capital, una brecha del 11% a favor de las localidades del interior.
Presión sostenida sobre la logística
La suba de combustibles y materiales de base refleja un escenario de presión constante sobre los costos de transporte y construcción, dos sectores clave para el movimiento económico.
Los datos de septiembre confirman que el interior no escapa a la tendencia inflacionaria, aunque mantiene una leve ventaja de precios respecto a la ciudad capital.
Si el esquema de actualización impositiva continúa en octubre, como está previsto, los analistas anticipan nuevos ajustes en el precio final de los combustibles, lo que podría seguir tensionando los costos logísticos y, en consecuencia, el valor de los bienes que circulan por el país.