XIII Conferencia Regional ACI Américas
Ferrer, por su parte, expuso un detallado análisis de la situación argentina luego de la década neoliberal y se mostró entusiasmado con la posibilidad de que América Latina logre edificar un polo de poder para contrarrestar los efectos negativos de la globalización. Las países de nuestro continente tienen recursos y deben avanzar en los procesos de integración para construir un futuro distinto -aseguró el economista-. Debemos mejorar la calidad de nuestras respuestas a los desafíos y oportunidades que presenta la globalización. Y en esto, el cooperativismo tiene que cumplir un papel fundamental.
En diálogo con este medio, Ferrer agregó que el cooperativismo tiene una gran oportunidad para crecer porque se trata de una forma de organización social solidaria que da espacio a la creatividad de los individuos. En este sentido, el movimiento genera espacios y oportunidades para el crecimiento y la defensa de los intereses comunes en un escenario económico complejo donde la competitividad plantea desafíos muy serios.
La segunda conferencia magistral de la jornada, Desigualdad, obstáculo al desarrollo en América Latina, contó con la participación del jefe de la Unidad de Estudios Especiales de la Comisión Económica para América Latina de la ONU (CEPAL), Andras Uthoff, y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.
Uthoff expuso una serie de datos extraídos del trabajo de la Comisión a partir de los cuales quedó en evidencia la compleja situación de desigualdad que atraviesan las economías regionales. El cooperativismo es un ejemplo de políticas públicas pero necesita del respaldo de los gobiernos, aseguró el funcionario.
Según los datos presentados, la cantidad de pobres en América Latina aumentó en 27 millones durante la última década y el desempleo subió del 6,9% al 10,5% en el mismo período. ¿Se necesitan políticas económicas o políticas sociales? -se preguntó Uthoff-. Creo que es una falsa discusión, porque la mejor política social incluye aspectos económicos y viceversa: el objetivo tiene que ser la generación de empleos y nuevas oportunidades. Hay que ver como se combinan los dos aspectos sin caer en la trampa de aceptar recetas de los países centrales.
Pérez Esquivel, por su parte, apeló a la elocuencia de su retórica para dejar en evidencia la creciente desigualdad y las dificultades de integración que se viven en todo el continente. En los últimos años se globalizó la pobreza, la exclusión, el hambre y la concentración del poder en pocas manos, expresó el premio Nobel. No somos países pobres, sino países empobrecidos. Y el cooperativismo puede ser un camino para superar el individualismo y generar nuevos espacios de libertad, autodeterminación y conciencia crítica, agregó ante los encendidos aplausos de los presentes.
Durante la tarde, los espacios de reflexión y debate continuarán con la realización de los paneles Los tratados de libre comercio: oportunidades y amenazas para el desarrollo cooperativo y Transparencia y gobernabilidad como factores de cambio.