Unidos

15-09-2008

Empresas recuperadas, cooperativas tradicionales y otras dedicadas a la construcción se unieron en una confederación para competir en el mercado sin generar autoexplotación y trabajo en negro.

Recuperar una fábrica o armar una cooperativa de trabajo juntándose con otros desocupados no fue fácil para los que hoy integran ese sector económico al que se nombra románticamente como autogestión. Pero una vez que lo lograron, los trabajadores de ese mundo creado desde la nada se enfrentan a una dificultad tal vez no menor: la de explicar quiénes son. “Ni trabajadores en relación de dependencia, ni sindicalizados, ni cuentapropistas ni tampoco patrones -dice José Orbaiceta, y arquea velozmente las cejas en un signo de interrogación-. Somos otra cosa que la crisis argentina generó.”

Orbaiceta lo señala al contar para qué se formó la Unión de Federaciones de Cooperativas de Trabajo, una organización que acaba de agrupar a federaciones de cooperativas de tres ramas antes no vinculadas:

- Cooperativas de trabajo tradicionales.

- Empresas recuperadas.

- Cooperativas nacidas de un proceso reciente, el de los planes de construcción de viviendas.

¿Por qué la unión? Resino describe: “Todos nosotros funcionamos bajo una doble lógica. Aunque no tenemos patrón competimos en el mercado, un mercado que de por sí es caníbal y salvaje. Para sobrevivir tenemos que conseguir rentabilidad, lo que nos lleva a competir, y en la carrera loca de la competencia se crea autoexplotación, trabajo en negro, desesperación por bajar los costos. Esto es lo que queremos evitar, porque tampoco tiene sentido la autogestión si no podés producir de otra manera”.

Resino habla, además, de un cambio en la forma de entenderse a sí mismas de muchas recuperadas. Años atrás primaba en muchos discursos la idea de que las fábricas reabiertas debían ser estatizadas y puestas bajo control obrero; la idea de armar una cooperativa de trabajo, en cambio, era vista casi como bajar todas las banderas. “Había recuperadas que se inscribían como cooperativas sólo para salvar la cuestión legal. Pero llegado un punto, te guste o no, lo mejor es asumir tu realidad. Si tenés el collar, los dientes y las cuatro patas...”

Para las cooperativas más antiguas, el contacto con las recuperadas les llevó aire fresco. “La novedad de los bachilleratos en las fábricas, los centros culturales, las radios comunitarias. Porque nosotros veníamos un poco aislados, metidos para adentro, cada uno en su territorio”, dice Orbaiceta. Y apunta que ellos tienen para aportar la experiencia: “Si una cosa sabemos es cómo sobrevivir a lo que venga. Pasamos por todas las crisis económicas de la Argentina y salimos a flote”.

Los integrantes de la Unión

Algunas de las 150 fábricas recuperadas y cooperativas que integran la Unión son las siguientes:

- Cogtal: una de las cooperativas gráficas más antiguas, creada en 1956. Su primer presidente fue Raimundo Ongaro. Era la editorial del Estado Alea, tras el golpe del '55, los militares hicieron el intento de privatizarla, que los gráficos pudieron frenar. Tiene 90 trabajadores.

- Hotel Bauen: fue reabierto por sus trabajadores en el 2003. El Congreso Nacional estudia un proyecto de ley para su expropiación, presentado por la diputada Victoria Donda. La empresa Mercoteles, vinculada a los antiguos dueños del Bauen, reclama el desalojo del edificio, para lo que obtuvo a su favor un fallo de la Justicia en lo comercial.

- Federación de Cooperativas de Trabajo Unidas de Florencio Varela: se dedican a la construcción. Nacieron de los planes de viviendas.

- Otras: Cristalux (ex Durax), Textiles Pigüé (ex Adidas), Gráfica Patricios (ex Talleres Conforti), entre las recuperadas, y Ferrograf y Cita entre las cooperativas con mas antigüedad. Hay, además, cuatro diarios locales: El Diario, de Villa María, Comercio y Justicia, de Córdoba, El Diario, de Resistencia, y El independiente, de la Rioja.

Nota Página 12

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