UNA ESCUELA CONSTRUYE UN DEPÓSITO CON ECOLADRILLOS

08-06-2015

El patio de la escuela Dalmacio Vélez Sarsfield de la ciudad de Arroyito ha despertado el interés de propios y extraños a la comunidad educativa a medida que crecen las paredes levantadas con botellas de PET, rellenas con residuos no reutilizables como plásticos, telgopor, etc.

“Estamos haciendo un depósito de 15 metros cuadrados con estas botellas que servirá para guardar todos los residuos que llegan a la escuela para que la cooperativa los separe”, explica del otro lado del teléfono Liliana Vergara, docente y referente del proyecto.

A punto de salir para la escuela donde da clases de Administración por la tarde, Liliana se hizo una pausa para contarnos con mucho entusiasmo lo que están haciendo desde la institución, vinculado el cooperativismo con el cuidado del ambiente.

El cooperativismo está dentro de los contenidos obligatorios en el secundario pero “los chicos ven en los primeros cursos las distintas formas de organización y se olvidan. Por eso la necesidad de vivenciar esto”. Así aparece la propuesta de conformar una cooperativa escolar e ir más allá de las actividades curriculares, poder indagar sobre los valores, generar propuestas y cubrir necesidades de la escuela.

En agosto de 2012, los estudiantes de 4º y 5º año armaron la Cooperativa Escolar Trabajando por un Ambiente Renovado (Cetur) cuyo objeto central es la recolección, selección y posterior venta de residuos sólidos urbanos (RSU) y la aplicación de los principios y valores del cooperativismo.

“Al principio nos dimos con que faltaba conocimiento sobre las cooperativas. En nuestro pueblo hay una cooperativa grande de servicios públicos y el comentario de los chicos era que tenía mucha plata, que por eso tenía fines de lucro y que los dueños eran los miembros del consejo”, explica Liliana.

Los primeros pasos fueron en el sentido de hacer conocer cómo funciona una entidad de este tipo, que los dueños son los asociados y que el órgano máximo es la asamblea. Todo esto junto con la importancia de la separación de los RSU.

Construcción ecológica

Para incentivar la actividad de la cooperativa, Liliana contó que comenzó a buscar alternativas en la web y se dio con la idea de las botellas rellenas con residuos compactados que hacen las veces de un ladrillo. Entonces, la propuesta se multiplicó y comenzó a atravesar todas las aulas de la escuela y las diferentes materias.

“La primera que se incorpora fue la profesora de Química, donde se analizaron los componentes de cada uno de los residuos y con esa información se capacitó a toda la escuela”.

El proyecto del depósito fue supervisado por una arquitecta. Al principio el albañil tenía sus dudas en cuanto a la adherencia del cemento pero eso fue superado, cuenta Liliana. Los 3.000 ecoladrillos que se requieren para las paredes “se juntaron de manera cooperativa entre toda la escuela”.

Cada botellas rellenas puede llegar a pesar 600 gramos, lo que representa casi 2 toneladas de residuos que no fueron a parar al basural.

Si bien algunos promueven la construcción de viviendas con botellas de PET, “nosotros no nos animamos a decir que se pueden hacer aulas o espacios para habitar”, aclara Liliana. “Por eso hicimos un lugar donde sólo se almacenan residuos”.

Mural

En articulación con el área de Plástica de la escuela, los chicos de la Cetur están trabajando en el armado de un mural con tapitas de gaseosa que pronto darán a conocer.

Otra de las actividades que realizan es la construcción de bancos para exterior con el cementado de botellas rellenas de pilas como forma de inmovilizar este material sin que resulte tóxico.

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