Un secadero que funciona a base de aserrín

05-05-2009

La innovación es una alternativa más económica al tradicional sistema de sapecado con leña. Además de aprovechar los desechos de los aserraderos de la zona, reduce el impacto ambiental que genera el uso de madera nativa.El secadero funciona en la localidad de Guaraní y es operado por la Cooperativa Tealera de Guaraní Limitada (Copetegla).El proyecto fue desarrollado por Alberto Kupski, propietario de un taller metalúrgico de Oberá, en forma conjunta con la cooperativa y con el apoyo del Programa Regional de Asistencia al Sector Yerbatero (Prasy), del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). Montado ya a escala industrial, el secadero procesa cinco mil kilos de materia prima por hora con 400 kilos de aserrín."El proyecto es un largo anhelo de la entidad. Desde hace varios años queríamos ponerlo en marcha pero no conseguíamos en financiamiento. Ahora este desarrollo representa una nueva etapa en la historia de la cooperativa", destacaron desde la entidad.Por su parte, Kupski explicó que "el sistema es más económico que el uso de leña. Además, el método anterior era casi inhumano, porque el operario trabajaba frente al fuego las doce horas que le duraba el turno".La cooperativa se abastece del aserrín de cuatro aserraderos de la zona. "La mayoría de los aserraderos tira el aserrín o convierte los desechos en chips, lo que también nos serviría para el secadero", agregó. El desarrollo del sistema permitirá que la cooperativa deje de talar 200 hectáreas de monte, por año.El sapecadoEl proceso de secanza de la yerba mate a partir de la hoja verde posee dos etapas bien diferenciadas: el sapecado y el secado propiamente dicho, los cuales se realizan utilizando leña vegetal como combustible.Si bien la etapa de secado propiamente dicho ha evolucionado con el tiempo, existiendo a la fecha diversos sistemas como el secado a barbacuá, cinta, rotativo, neumático, etc., el sapecado es la etapa donde no han cambiado los principios de que las hojas en movimiento tomen contacto con la llama dentro del sapecador, por un corto período de tiempo, a fin de producir la inactivación enzimática, proceso indispensable y de gran importancia en la futura calidad de la yerba elaborada. La fuente calórica del sapecado fue desde siempre la leña vegetal, insumiendo este paso aproximadamente un 50 por ciento del gasto total de un secadero, dependiendo del sistema posterior empleado. Ante la ley BonassoAnte la preocupación por el excesivo uso de la leña vegetal como fuente de calor para este proceso, de cara a un panorama que se presenta incierto desde el punto de vista legal con la entrada en vigencia de la ley de áreas protegidas ( Ley Bonasso) y teniendo en cuenta que la preservación del medio ambiente debe constituir un principio en cualquier tipo de producción primaria o industrial, se generó desde la COPETEGLA éste proyecto que con la asistencia financiera parcial del PRASY-INYM se llevó adelante durante 18 meses.Sistema de funcionamientoEl proyecto consiste en reemplazar el uso de la leña vegetal en el sapecado, por un sistema de reactores que provocan llama a partir de la combustión del aserrín, al que previamente se le extrae la humedad. El principio consiste en conjugar en forma armónica tres componentes para el correcto funcionamiento del reactor, actuando el aserrín como combustible, el oxígeno como carburante y el calor o temperatura de ignición. Una vez que se juntan estos factores, se produce una reacción en cadena hasta que se corta uno de los tres componentes.Ventajas del nuevo sistemaSon muchos los aspectos sobresalientes del uso de aserrín en el sapecado de la yerba mate: Es una alternativa viable ante la cada vez más escasa disposición de leña para la industria yerbatera.Mejora cualitativamente las características del producto final. Conserva los bosques nativos (y toda la biodiversidad que allí se genera): en el secadero de Copetegla se procesan unos 9 millones de kilos de hoja verde de yerba por año, y eso traducido a hoja sea representa unos 3,200 millones de kilos.Para lograr esa cantidad destinan, con el nuevo sistema de sapecado, poco más de un millón de kilos de aserrín. Si el elemento utilizado fuese la leña, se talarían varías hectáreas de monte. Algunas investigaciones indican que se cortan mil hectáreas de bosques nativo e implantado por año para atender la demanda de sapecado y secado en toda la zona productora de yerba mate. Evita la contaminación atmosférica: El sistema trabaja a combustión completa, no libera “humo”, monóxido de carbono (CO). “En este sapecado -contó Kupski, creador de la maquina- tenemos CO de tres partes por millón, y eso implica que estamos dentro de las normas ISO”. Reaprovecha un material de descarte: El aserrín es un producto no utilizado, normalmente destruído a través del fuego y con la consecuente contaminación atmosférica. Mayor seguridad para el “foguista”. El 70 por ciento del sistema de sapecado con aserrín está automatizado, con lo cual el trabajo hombre se realiza con mayor seguridad. Cabe aclarar aquí que el tambor de sapecado alcanza los 1550 grados centígrados.Menores costos operativos: Con el nuevo sistema de sapecado se ahorra entre un 35 y 40 por ciento de leña, según datos preliminares. Por ejemplo: para procesar cinco mil kilos de yerba verde se utilizan 650 kilos de leña, pero si la opción es el aserrín esa cifra baja a 400 kilos.

Si bien el sistema de sapecado con aserrín ya está funcionando a escala industrial en Copetegla, sus responsables anunciaron que el esquema será optimizado.

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