Temporada de Oscar

26-02-2004

Hollywood sigue fiel a sus costumbres, a pesar de los tiempos que corren y los cambios que se vienen dando en el mundo del cine. El Oscar marca, cada año, un momento culminante de la industria.

En realidad, lo sorprendente de ese cosmos es su insistencia en parecerse al resto del mundo, cuando precisamente las otras industrias del espectáculo siempre soñaron con ser un poco Hollywood a la hora de los premios. También lo es su capacidad de adaptación a las nuevas estrategias del negocio del cine masivo, cuando éste se concibe en una proporción cada vez mayor como una "atracción de feria" tal como lo definieron -con una buena dosis de cinismo- los hermanos Lumière.

Pero, como para los norteamericanos y sus estrictas leyes de patentes e inventos, el cine es un invento de Edison, les pertenece, y les seguirá perteneciendo pase lo que pase.

Al que madruga

Un mes antes de lo habitual (es decir, el último domingo de marzo), Hollywood y el mundo del cine festejarán desde ahora los premios Oscar, tal como se los conoce los premios desde 1931 cuando, cuenta la leyenda, la secretaria Margaret Herrick (más tarde, directora de la entidad) estimó que la estatuilla diseñada por Cedric Gibbons y esculpida por George Stanley se parecía a su tío Oscar. En verdad era su primo, Oscar Pierce, un acaudalado ganadero tejano. El parecido nunca se demostró. A quién puede importarle.

En realidad, como relata Homero Alsina Thevenet en su riguroso trabajo "Cine sonoro americano y los Oscars de Hollywod", el cine hablado y la Academia de Hollywood nacieron en 1927, hechos independientes entre sí pero "conectados en una doble historia paralela" que ya lleva más de 70 años. También subraya la importancia de los premios para la industria, y da como ejemplo que, en abril de 1955, cuando "Marty" se llevó tres de los más importantes de aquella temporada, United Artists pidió 200 copias más de la película, convencidos de que la gente saldría a comprar entradas a lo loco. Y así ocurrió. En abril de 1966, cuando la transmisión de la ceremonia fue vista a todo color por más de 30 millones de espectadores en los Estados Unidos por la cadena ABC, también se lo retransmitió por radio y una cadena de TV canadiense, por lo que el público subió a 200 millones. Este año se romperá el récord de recaudación publicitaria: un millón y medio de dólares por un spot de 30 segundos.

Perdidos en L.A.

Las cosas ya no son como entonces y, seguramente, la velocidad con que las películas llegan al DVD y a la TV paga, sumados a la amenaza de la piratería digital, son razones que incidieron a la hora de achicar las distancias entre estrenos y premios.

Ese mismo espectáculo, esas mismas emociones, esa misma máquina de hacer dinero que se mueve detrás de bambalinas y no muy lejos de allí, en las oficinas de cientos de productores que sueñan con estar al menos una vez en sus vidas sobre ese flamante escenario recibiendo una estatuilla y agradeciendo a sus esposos y esposas y a todos los que colaboraron con ellos, se repetirá este domingo, por TNT. Como ya ocurrió el último año, se lo podrá ver en directo, con toda la tecnología puesta al servicio de la transmisión y hasta con subtítulos digitales que pueden facilitar el difícil trance de los traductores que, empeñados incluso en interpretar localismos y dobles sentidos de todos los que suben al podio, suelen quedarse sin aliento. Curiosamente, una de las candidatas de la noche es "Perdidos en Tokio", de Sofia Coppola (en verdad "Lost in Translation", es decir "Perdido en la traducción"), algo que es de esperar, no ocurrirá dada la velocidad con que, seguramente, se luzca por octava vez Billy Crystal como conductor y hagan sus presentaciones astros como Steven Spielberg, Nicole Kidman, Catherine Zeta-Jones, Tom Hanks y Charlize Theron, entre otros.

La transmisión de la noche de los Oscar será responsabilidad, una vez más de TNT. La acción comenzará a las 21, cuando el argentino -y ex "CQC"- Andy Kusnetzoff intercepte a los invitados, seguramente algo menos inquieto, pero con el mismo talento que usó para preguntarle de prepo a Francis Ford Coppola por Guilermo (obviamente, en referencia a Guillermo Coppola). A las 22 comenzará la fiesta, en vivo y en directo, desde el Kodak Theatre. La búsqueda de figuras en la alfombra roja comenzará en E! desde temprano (a las 14) y continuará con las cholulas Joan y Melissa Rivers y los principales candidatos. En la madrugada del lunes irá el "post show", con los ganadores y sus festejos.

"La mejor actuación de hoy estará a cargo de los perdedores", bromeó Bob Hope, al abrir los Oscar de 1959. "Así termina este simulacro de justicia", cerró los de 1961. Las dos, cuatro décadas más tarde, siguen siendo efectivas. El domingo comprobaremos cuán arriesgadas pueden ser las chanzas de Crystal, cuando todavía suena el eco del reciente Super Bowl, con el sorpresivo -y cuestionado- exhibicionismo de Janet Jackson. Cosas del humor y del paso de los años.

Recorte de La Nación, 26 de febrero de 2004.

Por Claudio D. Minghett.

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