¿Que sensación le produce esta resolución de la corte?
Yo creo que es una satisfacción y un acto de justicia que se le reconozca al movimiento cooperativo y a entidades solidarias en general el derecho a expresar su opinión y el derecho a expresar libremente sus ideas tal cual como se lo garantiza la constitución nacional; y el derecho a formar opinión pública precisamente desde los sectores solidarios en esta Argentina que vive un momento tan especial . En la práctica, al dolor argentino lo cubrimos con solidaridad y cuando queremos llevar un mensaje nos dicen, ustedes no pueden porque para llevar un mensaje social, hay que hacer comercio. Nosotros no somos empresas comerciales, somos empresas solidarias que vamos a autogestionarnos, a trabajar con esfuerzo propio y ayuda mutua para resolver nuestros problemas con el menor costo posible y la mejor calidad, es decir generando nuestro propio servicio para resolver nuestras necesidades. Entonces hoy es la hora de una serena satisfacción revirtiendo una decisión de hace más de dos décadas, cuando dijeron que las cooperativas tenían que quedar afuera. Nosotros soportamos esta injusticia, creemos que se ha hecho una reparación histórica y con ese perfil lo tomamos, sin ningún sentimiento malo, con toda la alegría de decir: está bien nos reconocieron, los que tomaron esta decisión antes están equivocados. Son compatriotas que tenían otro punto de vista. Esto fue una decisión de la suprema corte de justicia por goleada, siete a uno con el voto de Moliné o Conor en contra.
¿Cuál es el futuro que le depara este fallo para el movimiento cooperativo argentino en su opinión en el área comunicaciones?
Yo creo que el destino es muy clarito, salimos del estigma jurídico que nos obligaba a ser sociedades comerciales. Queremos ser claros, nosotros tenemos un sello para cumplir con las formalidades de la ley porque funcionamos bajo el paraguas de una sociedad anónima de personas solidarias que pusieron todo, hasta su patrimonio como garantía para que podamos formar opinión utilizando los vericuetos que dejaba la ley. Teníamos que transformar una parte de nuestra empresa en una sociedad anónima para disfrazarnos y poder hacer radio o televisión. Y el futuro es dar nuestro punto de vista, dar nuestro mensaje a la gente y a pedir las licencias como corresponden, a nombre de la cooperativa y transferir todo lo que estaba a nombre de la sociedad anónima a la cooperativa de servicios públicos. El Comfer va a tener que reconocer esta resolución de la suprema corte de justicia porque no le queda otro camino debido a este fallo histórico.





