REALICÓ RECICLA

19-08-2015

Unas 12 toneladas diarias de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) son dispuestas en la planta de tratamiento municipal que gestiona y administra la Cooperativa de Servicios Públicos Realicó (Copagua).

Como concesionaria de la recolección de residuos desde hace 16 años, la Copagua recauda la tasa por el servicio y vende los materiales que se generan a partir de la recolección diferencia en origen. Esto es, nada más y nada menos, que la separación de la basura en cada uno de los hogares de Realicó. Es también, desde siempre, el principal desafío: que la gente incorpore hábitos más amigables con el medioambiente y la sanidad. Pero, principalmente, que pueda reflexionar sobre sus propios consumos, a partir de la basura que genera.

“La gente sabe que tiene que separar. Hay momentos que lo hace con mayor conciencia, otros no tanto. Pero no tenemos como sancionar eso”, explica Susana Rinaudi, presidente de la Copagua.

La contrapartida es la difusión y la información. “Por suerte, las escuelas colaboran mucho”, dice. “Los chicos visitan la planta de disposición final y abordan en las aulas temas relacionados con la higiene, la salud y la gestión integral del ambiente”.

A través del programa Educación ProVerde, se intenta mantener informados a los vecinos sobre el volumen de material recuperado y vendido en la planta de tratamiento para generar mayor compromiso.

¿Cómo funciona?

El servicio de RSU recoge la basura dividida en origen e identificada como: orgánica, inorgánica y patógenos. “En un momento, se resolvió usar para cada tipo de residuo una bolsa de diferente color (verde, blanco y rojo), pero esto terminó teniendo un alto costo para la gente. La consecuencia fue la no clasificación. Se resolvió, entonces, separar en origen identificando con algo la bolsa y sobre todo si se trata de residuos patógenos, etiquetarlos con rojo para la seguridad de las personas que trabajan en la planta”, cuenta la titular de Copagua.

Por otro lado, a los establecimientos que generan con frecuencia residuos peligrosos (clínicas, vacunatorios, veterinarias) se les exige una bolsa especial roja que entrega la propia cooperativa y tienen días de recolección determinados.

En la Planta de Tratamiento de RSU se produce lombricompuesto con los residuos orgánicos y se vende en la propia cooperativa. Lo inorgánico se clasifica en papel, cartón, aluminio, plásticos, etc. Aquellos materiales que se consideran descartables, se compactan y enfardan para tener como destino final un predio alejado del ejido urbano donde se deposita en cavas. En algunas ocasiones también se utiliza como relleno.

Según la propia cooperativa, la decisión de llevar los descartables a este lugar aparece como solución en el año 2004. Previo a esto, los residuos sin valor se dejaban en una vieja cantera municipal provocando diversos problemas ambientales, cirujeo y hasta incendios ocasionales, entre otros problemas sanitarios.

Las pilas y las baterías se recogen de los “baldes pileros” que están distribuidos en diversos puntos de la ciudad. La cooperativa finalmente las dispone en bidones que contenían agroquímicos y las entierra en bloques de hormigón.

En todos estos años de gestión cooperativa, el compromiso y la participación de los vecinos ha ido oscilando. “Esto nos hace pensar que la información permanente, la trasparencia en la gestión y la educación ambiental son los pilares para fortalecer la gestión”, concluyen desde la entidad.

Reconocimiento internacional

En estos casi 16 años, la Copagua ha llevado su modelo de gestión de RSU a diversos espacios difundiendo la experiencia. Tal es así, que están entre las pocas cooperativas argentinas que adhiere al Pacto Verde Cooperativo de Cooperativa Américas (ex ACI Américas).

“Nuestro trabajo del reciclado tiene una alta consideración internacional. En una visita de empresarios chinos a una planta de acopio de cereales de Realicó, premiaron a la cooperativa con 25 mil pesos por su tarea. Esto permitió comprar las composteras que se repartieron en las escuelas para que los chicos llevaran esta idea a su casa”, explica Susana Rinaudi.

La cooperativa

Copagua es una entidad de servicios públicos cuya principal actividad es la provisión de agua corriente en la localidad. También suman tratamiento de efluentes cloacales, servicios funerarios, alquiler de maquinarias viales y construcción de redes de gas.

Esta diversidad de prestaciones permite un mayor equilibrio financiero, difícil de sostener sólo con el servicio de agua.

Perfil de dirigente

Susana Rinaudi (70), es la primera mujer en presidir una cooperativa pampeana. Docente jubilada, desde el 5 de mayo de 2014 está al frente de la entidad.

En medio de una amable charla con COLSECOR noticias, confesó: “Al comienzo tenía tal susto que les dije a mis compañeros: si no sirvo por favor me lo dicen”.

En su rol de dirigente ha recorrido otras experiencias cooperativas. Dice que una de las principales diferencias que encontró en el territorio es que desde Córdoba y hacia el Litoral hay mayor “conocimiento de lo que es el cooperativismo” . Por el contrario, en su provincia "el tema no es así y hay muy poca gente dispuesta a participar”.

Ligada a su trayectoria docente, Rinaudi propone entre los desafíos de su gestión becar a chicos de Realicó que por diversos motivos no se han ido a estudiar afuera de la localidad para que se preparen como futuros consejeros de la cooperativa.

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