El informe difundido por la Mesa Nacional de Cooperativas Eléctricas alerta sobre delicado el estado operativo de estas entidades. Jaqueadas por una profunda caída de la recaudación, que se acentúo en los primeros meses de aislamiento por la pandemia del Covid-19, “el estudio expone una serie de dificultades que exigen urgentes respuestas estatales para auxiliar a las cooperativas que brindan servicios esenciales para las comunidades”.
El relevamiento de datos hizo un recorte entre los meses de abril de 2019 y julio d 2020, aportados por 114 cooperativas de servicios públicos integradas en federaciones de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Chubut, Córdoba, La Pampa, Río Negro, Neuquén, entre otras, que integran la mesa. La investigación solo recoge datos del servicio de distribución eléctrico, “sin considerar el resto de los múltiples servicios que las cooperativas prestan a sus asociados”.
Entre los objetivos del informe elaborado por el gerente de Fedecoba, Mario Vitale, se buscó “determinar el quebranto económico a partir del congelamiento tarifario vigente en nuestro país, sumado al atraso de ajustes de ingresos variable en cada jurisdicción, desde 2018 o 2019”. También se evaluó “el quebranto financiero derivado de la caída de recaudación y el impacto en las cooperativas de la emergencia sanitaria vigente desde el 20 de marzo de 2020”.
Asimismo, el estudio “buscó evaluar la necesidad de auxilio o apoyo financiero por parte de los Estados para evitar la interrupción de cadena de pagos que impida la prestación normal del servicio”.
Un duro diagnóstico
Entre las conclusiones, el informe destaca “el resultado del monto que las cooperativas vienen financiando sin obtener ayuda o colaboración de ninguno de los Estados (Nacional, Provinciales o Municipales), pese a haber dado continuidad al servicio esencial y sin cortar los suministros por falta de pago desde marzo del corriente a la fecha”.
En ese sentido, señala que queda demostrado que no solo requieren ser auxiliadas aquellas empresas afectadas por la pandemia (no esenciales) “sino también las esenciales que nunca dejaron de trabajar pero que, pese a que en la mayoría la facturación no ha decaído, su resultado económico y/o financiero ha sido negativo enfrentando quebrantos que nadie ha considerado ni reparado a la fecha”.
El estudio subraya que el resultado bruto que rápidamente se convirtió en negativo durante el período de emergencia sanitaria devino de factores tales como el congelamiento tarifario, el incremento del costo laboral impactado por el DNU 14/20, el aumento de insumos básicos para prestar el servicio y la adecuación de los mismos a los protocolos establecidos en la emergencia; y la caída de las ventas.
Además -advierte- que en dicho período se manifiesta una caída de la recaudación que fue creciendo mes a mes de abril a julio de 2020.
El informe puntualiza que, “el 53 % de lo que ingresa se destina a pagar la factura de compra de la energía eléctrica distribuida a Cammesa o a la empresa distribuidora provincial”.
Un dato no menor que incluye el informe es que el 69% de las empresas cooperativas distribuidoras de energía eléctrica que fueron relevadas prestan servicios en comunidades con menos de 5.000 usuarios. Esto implica una baja densidad de usuarios con grandes extensiones de redes para abastecerlos, que se traduce en una “deseconomía de escala frente a otros prestadores con usuarios concentrados en grandes ciudades”.
Medidas urgentes
El análisis de los datos recabados y las conclusiones expuestas dan una dimensión del complejo panorama que atraviesan las cooperativas eléctricas del país. Al respecto, el informe cierra con la recomendación de adoptar “urgentes acciones tendientes garantizar la continuidad y normal prestación del servicio esencial”.
El informe enumera una serie de demandas y necesidades que pueden consultarse aquí





