Ofensiva de la ONU por la crisis alimentaria

08-05-2008

BERNA.- Alarmado ante la gravedad de la crisis alimentaria mundial, que amenaza con desatar "tensiones sociales en una escala sin precedente", el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció ayer la creación de un equipo de alto nivel para enfrentar la emergencia y lanzó un llamado urgente a los países ricos para que destinen más dinero a los que padecen hambre.

 

La misión del grupo de crisis será definir un plan de acción para afrontar el incontenible aumento de los precios mundiales de los alimentos, que ya está comenzando a propagar el hambre y los disturbios sociales en numerosos países en vías de desarrollo.

 

"La dramática escalada de los precios de los alimentos en todo el mundo se ha convertido en un desafío sin precedente, de proporciones mundiales", precisó la ONU en un comunicado, después de una reunión de 27 jefes de agencias internacionales en Berna, Suiza. Ban instó a la comunidad internacional a donar 2500 millones de dólares para financiar a las principales agencias de la ONU relacionadas con la alimentación.

 

Además, el organismo internacional y el Banco Mundial pidieron a los países que no restringieran las exportaciones de alimentos, y advirtieron que esas medidas empeoraban la actual situación de emergencia (ver aparte).

 

Los altos precios de los alimentos ya generaron graves disturbios en varios países de Africa -el continente más afectado por la crisis-, Asia, Europa y América. En este último, el caos desatado en Haití por las fuertes protestas dejó cinco muertos y provocó la caída del primer ministro Jacques Edouard Alexis hace dos semanas.

 Según datos que ayer divulgó el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, el hambre provoca la muerte de 3,5 millones de niños cada año. Además, la suba de los precios de los alimentos empujó a la pobreza a unos 100 millones de personas en los últimos dos años.

 "Esto no es un desastre natural", dijo Zoellick. "Esta crisis no terminará cuando se atiendan las necesidades urgentes", agregó, y pidió medidas a más largo plazo.

Las causas

La escasez de alimentos, provocada por el alto precio de los productos agrícolas, responde a varios factores: un aumento de la demanda de países como China y la India, el alza del precio del petróleo, el uso de cosechas para la producción de biocombustibles, la especulación en los mercados mundiales de las materias primas, los largos períodos de sequía provocados por el cambio climático y el mantenimiento de subsidios de los países ricos. El índice de precios de la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que mide los precios de los cereales, productos lácteos, carnes, azúcar y aceites, registró en marzo un alza del 57% frente al mismo mes del año pasado.

Los mayores costos de estos alimentos básicos han puesto bajo extrema presión a los organismos que brindan ayuda, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), otra agencia de la ONU, cuyo objetivo es alimentar a 73 millones de personas este año.

Alimentar a los hambrientos

 

Como parte del paquete de 2500 millones de dólares que pidió, Ban enfatizó que la emergencia inmediata es que la comunidad internacional brinde lo antes posible al PMA los 755 millones que necesita para afrontar los costos adicionales causados por el aumento de precios. "Debemos dar de comer a los hambrientos", dijo Ban. Si no se obtienen estos fondos, agregó, el mundo verá expandirse "el fantasma de una hambruna generalizada, malnutrición y malestar social en una escala sin precedente".

El equipo internacional anunciado por el secretario general, encabezado por el propio Ban, estará integrado por jefes de las agencias de la ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Su objetivo será establecer un plan de acción a mediano y largo plazo para afrontar la crisis.

Otro tema prioritario, dijo Ban, es la necesidad de asegurar los alimentos para el futuro, mediante el impulso de la producción agrícola y el apoyo a los agricultores de los países más pobres. Según un análisis del Banco Mundial, los agricultores de estos países no se están beneficiando por los altos precios de las materias primas debido al alza de los costos de los combustibles y los fertilizantes.

Ban reclamó, además, una "revisión" de los subsidios a los biocombustibles, considerados una de las causas de la escalada de los precios. Sus declaraciones provocaron la reacción de Estados Unidos y Brasil, principales productores de etanol del mundo.

El presidente norteamericano, George W. Bush, dijo ayer que está "sumamente preocupado" por los altos precios de los alimentos en su país y en el exterior, pero aclaró que sólo una pequeña parte del problema ha sido ocasionada por el mayor uso del suministro maicero para la producción de etanol.

Su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, fue más allá y calificó de "absurda" la teoría según la cual los biocombustibles son responsables del aumento del precio de los alimentos. "Algunos quieren atribuir la crisis mundial de alimentos a los biocombustibles. Esa es una distorsión absurda", dijo Lula, que reiteró su pedido para que los países ricos supriman los subsidios.

La próxima cita al más alto nivel para enfrentar esta crisis mundial ya tiene fecha: será en Roma, del 3 al 5 de junio. Lula y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ya confirmaron su asistencia.

 

Agencias Reuters, ANSA, DPA, AP y AFP

 

 

 

Suscribite al newsletter

COLSECOR Noticias

* no spam