Más ciudades de Córdoba dejan el uso de bolsas de nylon

19-11-2010

La decisión se ampara en ordenanzas municipales que impulsan a abandonar el uso de bolsas de polietileno para evitar la contaminación con ese material.

Entre los municipios que legislaron para prohibir que los comercios entreguen sus mercaderías en este tipo de envoltorio figuran Villa General Belgrano, Cruz del Eje, Villa María, Villa Dolores, Justiniano Posse, Río Tercero, La Cumbrecita, Monte Buey, Laguna Larga, San Francisco, Villa Giardino, La Falda, Salsipuedes, Capilla del Monte y Arroyito. La última en sumarse, días atrás, fue Villa Dolores.

El nylon o polietileno, que interfiere con la vida animal y vegetal y tarda cientos de años en degradarse, es uno de los elementos que más aparece en el paisaje de los basurales del interior provincial.

Además, dispersado por el viento en todas direcciones, genera un impacto visual negativo nada desdeñable en un territorio donde florece el negocio turístico.

En algunas localidades directamente se prohibió todo tipo de bolsas en base a polietileno o similares, generalmente tras un tiempo de limitaciones en las que se permitía el uso de uno o dos por cliente. En otras, las ordenanzas admiten el uso de las bolsas denominadas oxibiodegradables, que en realidad siguen teniendo ese material aunque se degradan más rápidamente que las tradicionales, rompiéndose en múltiples pequeños pedazos. Desde entidades ecologistas señalan que en realidad, la mayoría de las bolsas oxibiodegradables siguen siendo en base a polietileno y apuntan que igualmente quedan remanentes por años.

En Villa General Belgrano, en el valle de Calamuchita a 88 kilómetros al sur de Córdoba, la medida implementada hace un par de años tiene "nivel de cumplimiento alto", según el concejal Alejandro Ferreyra, promotor de la medida.

Ferreyra apuntó que el objetivo es reducir de nueve millones a un millón la cantidad de bolsas que por año terminan en la basura de esa localidad de ocho mil habitantes, que recibe anualmente una cantidad similar de turistas.

Medio Ambiente. La subsecretaria de Turismo de la localidad, Giselle Castracane, sostuvo que la medida es buena, la "gente local y los visitantes la han ido adoptando".

"El resultado puede verse en los alrededores de la villa, donde los terrenos tienen su paisaje natural sin la desagradable vista que en muchos lugares ofrecen miles de bolsas diseminadas y volando con el viento", añadió la funcionaria.

Para que la medida sea efectiva, en las cabañas, que son varios centenares en la región, fue incorporada como elemento doméstico una bolsa de tela para las compras. 

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