'Los reclamos de los veteranos de guerra son los 365 días del año”

01-04-2009

Casi con culpa reconozco la ingenuidad que poseo sobre la Guerra de Malvinas. Para muchas personas que hoy estamos cerca de los treinta la guerra es solo un acontecimiento lejano. Es recordar, por ejemplo, a una multitud reunida en el Pabellón Argentina de la Ciudad Universitaria de Córdoba depositando en una gran pecera de cristal, dinero y joyas para los “Chicos de la guerra”, o un Trasuman to denebliiina nolashemosdeolvidar” que sonaba todo el tiempo en todas partes y que cantamos en la escuela millones de veces con la misma sensación que se podía cantar la marcha de San Lorenzo o el himno a Sarmiento.

También es el recuerdo de madres afligidas por sus hijos que querían cualquier cosa menos la guerra mientras otros, los mismos que unos días antes pedían la caída del régimen militar, llenaron las plazas el dos de abril cantando “lo vamo re ven tar” y “Ar gen tina” como si se tratara de un partido de fútbol. Acto siguiente: José Gómez Fuentes devenido en cronista oficial, al igual que algunas revistas anunciaba “Estamos ganando”... pero hundieron al Belgrano ¿Estamos perdiendo? Que rápido que perdimos el entusiasmo.

Durante el “conflicto” en sí Argentina sufrió 655 muertos, mientras que Gran Bretaña perdió 236 profesionales. Sin embargo, comenta Sergio Gigena, veterano de guerra en total hubo más vidas arruinadas por la guerra después que durante el “conflicto” en si. “Nosotros quedamos desamparados. Entre el 82 y el 91 hubo casi 300 suicidios por abandono del estado, por falta de tratamiento. Nos dieron de baja y pasamos a ser civiles, somos civiles, que le pedimos al estado cosas que no cumplió.”

Mientras enumera otros reclamos, Sergio, prolijamente fuma un cigarrillo, casi hasta el filtro. En su espalda hay un enorme cuadro con un mapa de las Islas Malvinas y una vieja máquina de escribir eléctrica sobre un pequeño escritorio.

“Mirá, cuando empezamos solo teníamos esto,-dijo señalando la vieja máquina- hoy todo lo que ves es nuestro, compramos hasta las paredes, acá no había nada y todo se hizo en base a esfuerzo”. Sergio también reconoce que casi han cumplido todos los objetivos. Destaca sin embargo, el reconocimiento moral por sobre el económico “hoy día los veteranos tienen hijos grandes que van desde los 21 hasta los 2 o 3 años, chicos que entienden. Un reconocimiento de este tipo los va a reivindicar ante la familia y ante la sociedad. Y esto para nosotros vale más tal vez que una pensión de ochocientos pesos. Levantarle la autoestima a un hombre que dio la vida por la Patria y que la sociedad por ahí inconscientemente tomó actitudes que le bajó la autoestima y lo llevó en muchos casos al suicidio. Es importante no para considerarlo pequeño sino de una importancia bastante considerable para su autoestima y para llevarlo adelante.”

Mientras enciende otro cigarrillo agrega “tal vez en ese momento nuestros hijos entiendan al menos, y nuestro círculo cercano, llegue a comprender cosas de lo importante que hemos vivido nosotros cuando teníamos 18 años.” Pienso que tal vez sus hijos comprendan pero también creo que muy difícilmente podamos entenderlos nosotros.

Luego de explicarme algunas de las patologías que sufre un excombatiente y por ello la necesidad de que se prevenga y se trate a toda la familia del veterano, no sin culpa le pregunto:

Después del 2 de abril, ¿Qué pasa los otros 364 días del año? ¿Qué hacen los veteranos esos días?

Los reclamos de las instituciones de veteranos de guerra en general son los 365 días del año. Se vive en los despachos buscando concretar todo lo que uno está pidiendo para el sector. Pero que pasa, llegada la fecha del dos de abril es cuando uno dice, ah, viene el tema de los veteranos de guerra que se trae a colación porque le conviene a través de todos los medios y orquestado muchas veces con el gobierno, se viene el dos de abril y empezar a jugar con la demagogia esa semana. Entonces autoconvocados tomó como tarea principal reivindicar el valor como personas. No solo reivindicar el valor significa decir la verdad, y no decirnos a nosotros mismos que somos importantes porque no somos importantes. Es importante lo que hacemos, pero para los medios masivos de comunicación será una parte muy importante para difundir lo que fue y lo que se vive y cual es la situación no de los combatientes sino de las familias y cual fue la consecuencia de una guerra que se vivió en el país y no en las Malvinas.

Acá parece que la guerra fue en Malvinas y no en el país cuando decimos que las Malvinas son argentinas. Hay un error conceptual del cual no tiene la culpa la sociedad porque nunca la educó para que digamos “estuvimos en guerra” y no “estuvieron en guerra”. Entonces que pasa, nosotros tenemos algo claro: “A los medios masivos de comunicación no les interesa el tema, por una cuestión de marketing o por una cuestión de intereses que ellos sabrán, no les interesa el tema, entonces a nosotros no nos interesa el periodismo.”

Mientras charlamos veo que las preguntas que traía hacen agua al lado de la problemática real que tienen hoy los veteranos, aunque los interrogantes sobran: ¿Mataron los propios soldados argentinos a sus superiores?¿Era real la amenaza atómica? ¿Podíamos ganar la guerra? ¿Por qué Galtieri y la Junta no esperaron que pasara el invierno para atacar? ¿Por qué hablamos de víctimas del Belgrano y no de héroes?¿ Donde fue el dinero, las joyas y el chocolate que donamos?¿ Por que no se atacaron los barcos logísticos y de aprovisionamiento en vez de los barcos de guerra, ya que si se hundían los primeros se inutilizaba toda la flota? ¿Había Gurkas en el ataque de la batalla de monte Longdon? Interrogantes que pasaron a un segundo plano, y que preferí dejar para otra oportunidad, aunque Sergio me explicó como se desarrolló todo el conflicto. También me pregunto, en general, ¿Por qué no sabemos más de esto?

La historia argentina esta llena de héroes de guerra, quienes son en esta historia los verdaderos héroes?

Es importante que la historia la escribamos nosotros los que participamos en la guerra y que no dejemos que le den un tinte político cuando acá el culpable viene desde el arranque. Desde diciembre del 81hasta que termina la guerra.

Los ex combatientes en general cuando saques el tema Malvinas te van a hablar de las vivencias de lo que vino después y de cómo se sienten. A nosotros no nos importa quienes nos mandó.

La historia se está escribiendo en relatos de ex combatientes y ahora en Córdoba se ha hecho este reconocimiento. Sin embargo no puedo quitarme un pensamiento ¿No las hemos de olvidar?

Ricardo Cortés

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