LOS OJOS PUESTOS EN LA CAMPEONA

25-08-2015

Dicen que es imposible pasar por Tucumán sin probar las empanadas de Famaillá. Es más, dicen que en el marco del festival, que este año festeja su 35º edición, son más ricas.

La cita es del 11 al 13 de septiembre en el predio Luis Sandrini, a orillas del río Famaillá, ciudad ubicada a 30 kilómetros de la capital provincial. En el lugar están ubicados los “ranchos”, cono son llamados los puestos de comidas típicas, cada uno con dos hornitos de barro, donde los visitantes pueden degustar las especialidades. Hay además stands comerciales y artesanales.

Un escenario mayor es el que concentra los números artísticos. “Durante los tres días pasan por la fiesta alrededor de 50.000 personas. El viernes y sábado la actividad comienza a la noche junto a los shows artísticos, mientras que el domingo al mediodía un jurado elige a la reina nacional”, explica Delia Fiat, del área de Turismo de Famaillá.

La comunidad cambia completamente su ritmo “Es un evento gastronómico y turístico donde todos trabajamos”. Tal es así que durante esos días los “ranchos” (tanto los del predio como los de la ciudad) no dan abasto, “se calcula que cada asistente compra alrededor de 3 empanadas, lo que da 150.000”, explica Delia. Una súper producción.

La gran elección

Sin duda el momento más esperado es cuando el jurado elige a la campeona nacional de la empanada. Son alrededor de 30 las concursantes, cada una con su receta, que es trasmitida de generación en generación, le da su toque a la típica empanada local. Para la elección se hace un minucioso análisis “Cerca de 15 personas evalúan la estructura de la empanada, si cumple el requisito de tener 13 repulgues y los ingredientes típicos de las de Famaillá: matambre cortado a cuchillo, cebolla blanca y de verdeo, huevo y condimentos. También si tiene jugo de cocción y si la masa es casera. Se evalúa la empanada como un todo, tras lo que se clasifica del 0 al 10”, comenta Delia. A diferencia de otras fiestas, que tienen reinas y princesas, acá la ganadora es la mejor cocinera, que con orgullo sostendrá por un año el título de campeona. “En algunos casos el municipio les construye un local comercial”, explica Delia.

Otro detalle particular de este festejo es que cada diez años también se elige a la “Campeona de Campeonas”.

En primera persona

Susana Navarro, campeona nacional en el 2014, comenta su experiencia “Cuando dijeron el resultado no lo podía creer. Para mí ser campeona fue una gran emoción, era la 3º vez que me presentaba y me sentí muy contenta, era un gran anhelo. Yo quería poner un negocio en mi casa, pero no me conocían. Gracias a Dios la Municipalidad me construyó el local, donde vendo empanadas y otras comidas. Fue un impulso laboral muy grande no sólo para mí, sino para mi familia, porque trabajamos en conjunto. El quincho se llama “La campeona 2014”, explica.

A la receta se la enseñó su madre cuando era chica “Es la misma que yo le pasé a mis hijos. Cuando tenía 21 años mi madre falleció, pero a la receta la llevo en mi corazón”.

Comenta que la fiesta “es muy grande, viene gente de diferentes lugares que busca a las campeonas para probar las empanadas. Para concursar, hay que tener en cuenta la preparación de la empanada, su cocción. Yo estoy acostumbrada a trabajar la masa con 5 kilos de harina, 1 kilo de grasa, salmuera hervida y de esa manera sale la masa hojaldrada, no tiene que ser muy blandita ni muy dura, para que se pueda trabajar. Tengo una cucharita de madera con la que revuelvo mientras coloco la salmuera, para que no me queme las manos”, finaliza.

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