Cablevisión denunció una campaña en su contra y sostuvo que existe "una campaña de agresiones y agravios lanzada por una compañía vinculada con Raúl Moneta" en perjuicio de los accionistas y de la propia empresa. Según se señaló, esa compañía vinculada con el ex banquero, "falsea los hechos más allá de los límites de la razón y la legalidad".
Los directores de la empresa de cable señalaron que esa compañía vinculada a Moneta "lleva lo que en el mejor de los casos debería ser una pretensión comercial al terreno que más domina y mejor conoce: la justicia penal, donde incluso se permite elegir a los jueces más afines".
Por último se supo que los directores de CableVisión agregaron en un escrito judicial que el allanamiento realizado a Pramer es parte de una denuncia "groseramente falsa" impulsada por esa compañía vinculada al ex banquero.
Pero esto no es un hecho aislado sino que forma parte de una casi eterna lucha judicial que involucra a los directores y socios de la compañía de cable, al ex banquero, Raúl Moneta y sobre todo a varios abogados. La denuncia de Cablevisión llega como “respuesta” a una denuncia penal radicada en el juzgado de Ismael Muratorio proveniente de una sociedad vinculada a Moneta por irregularidades en Cablevision.
Tras esa presentación judicial, el magistrado dispuso la designación de un veedor en el directorio de la compañía de cable lo que puso furioso a sus actuales accionistas.
Un 50% de Cablevisión se encuentra en manos de Liberty y el otro 50% pertenece al fondo estadounidense Hicks, Muse, Tate & Furst.
Cabe destacar que el juez Muratorio ordenó allanar Pramer, una empresa 100% de Liberty, que tendría también participación en las irregularidades en que supuestamente incurrió Cablevisión.
En un comienzo, cuando el dueño era Eduardo Eurnekian, Pramer era una productora de programación para Cablevisión pero luego, Liberty se quedó con Pramer y el 50% de cablevisión y el otro 50% pasó al ex CEI y Telefónica.
Mas tarde Telefónica cedió sus acciones en Cablevisión. Pramer actualmente produce Plus satelital, Política y Economía, El Gourmet y Canal a entre otros. Pero no todo se reduce a tan solo dos presentaciones judiciales.
Todo tiene un porqué y un trasfondo que explica un poco este desenlace. Simultáneamente a este enfrentamiento, existe una pelea judicial entre Raúl Moneta y Thomas Hicks (uno de los accionistas de Cablevisión), quienes fueron socios en el ex CEI Citicorp Holdings. Al parecer, cuando Moneta sufrió el pedido de captura de parte del ex juez federal Luis Levia, los socios del ex banquero “no habrían hecho bien las cuentas” suponiendo que -el en ese entonces procesado- nunca más regresaría a los negocios.
Desde aquel tiempo existen los resentimientos y hay cuestiones pendientes con Telefónica y con Hicks.
# El Camaleón
Por otra parte, fuentes tribunalicias afirman desde hace varios días que allegados al abogado Alfredo Iribarren, apoderado de Liberty y de Hicks en la Argentina, intentan “mover” la causa de la denuncia cursada contra Cablevisión desde el juzgado de Muratorio, donde tramita actualmente, al de Juan José Madhjoubian, que le sería más propicio.
Iribarren, quien ahora se presenta “de la vereda de enfrente” a Raúl Moneta, también fue su abogado.
Por ello, hay quienes sostienen que cuando anoche el abogado camaleón apareció en América TV -más precisamente en el programa Informe Central, que conduce Rolando Graña - acusando a Moneta de haber influenciado a Jorge Lanata, quien presentó un informe sobre Cablevisión y Hicks, habría incurrido en una “falta de ética profesional.”
Sin embargo, Moneta ha negado todo vínculo con la denuncia de Lanata y expone como prueba que él tiene varias demandas civiles y penales presentadas contra el periodista.
En la actualidad el abogado el ex banquero es el ex discípulo de Iribarren, Alejandro Mitchell. Pero esto no es todo.
El conflicto en Cablevisión a su vez se superpone con un embargo de cuentas de Hicks que realizó Moneta en USA hace un mes.
Además hay que agregar la aparición del fondo buitre Huff que ha comprado Cablevisión y ahora intentará quedarse con la compañía. Huff es un fondo estadounidense que compró las deudas en default de varias empresas argentinas pero según las leyes argentinas necesita un socio local si su intención es controlar empresas de bienes culturales.
Por eso, quién es el socio local de Huff es un verdadero misterio. Siguiendo con la comedia de enredos, hay que aclarar que en realidad el foco del conflicto no es Cablevisión sino América cuyo principal accionista es Carlos Avila, deudor de Liberty por un lado y socio de Liberty, Hicks y Moneta en Torneos y Competencias por el otro.
En cuanto a Iribarren (si el abogado camaleón) dicen quienes lo conocen que su estado de nerviosismo no coincide con su parsimonia habitual; aunque se le recuerda una histeria similar cuando su colega Mariano Cúneo Libarona se le fue del estudio llevándose la cuenta de los Yoma (caso Amira Yoma), pero ese es otro tema.
Iribarren siempre fue un hombre de perfil bajo y cuando patrocinó a Moneta siempre evitó dar la cara o hablar “on the record” cuando éste se encontraba prófugo, lo que evidentemente contrasta con lo que le ocurre hoy día. Pero bueno, son estilos.
Aunque la verdad es que muchos se preguntan si, de pronto, Iribarren se contagió de Cúneo Libarona, su ex discípulo, con un conocido perfil mediático, o si se le ha complicado la causa o si le ocurre algo especial con Moneta. Tal vez lo explique en algún otro programa televisivo.
Lo único que se puede sacar en claro de todo esto es porque Moneta últimamente se pasó tan rodeado de abogados mientras se quejaba: "Mirá el quilombo que hay que hacer en este país para ganar un par de mangos".
Recorte de Urgente/24, 9 de septiembre de 2003.





