Córdoba. En diálogo con Sitiocoopeerativo el gerente de la Coopi, Alejandro Eguiguren, dio detalles sobre la situación que hoy atraviesa la entidad respecto al principal servicio que prestan desde hace 50 años. “En realidad no tenemos concesión hace dos años y medio” y desde hace seis meses la prórroga está vencida.
La ausencia de contrato por la prestación del agua potable en Villa Carlos Paz “es un castigo para la cooperativa”, resalta el gerente. Parece que poner en la agenda pública los “graves problemas” por la falta de planificación, “molesta a muchos”, insisten desde la Coopi.
La principal consecuencia por la ausencia del vinculo legal entre la cooperativa y el municipìo de Carlos Felpetto es la falta de planificación en cuanto a infraestructura se refiere. Si bien la Coopi ha venido realizando obras por “administración” desde hace mucho tiempo, el avanzado deterioro ambiental que sufre la región semiárida de Córdoba “hace que se necesiten otras obras de infraestructura que por no tener concesión, no estan aprobadas”, relató Equiguren.
Según la cooperativa, en el año 72 presentaron un plan de obra que signifcaba la construcción de 7 tanques con capacidad para 35 millones de litros. Desde entonces, “ningún tanque se autorizó” y hoy la ciudad tiene un 10 % de esa capacidad de almacenamiento”.
La reciente puesta en marcha de la planta potabilizadora de Cuesta Blanca, que amplia el servicio a muchos sectores de áreas marginadas, es otra de las obras que la cooperativa realizó.
Pero “esta relación con un Estado, básicamente con el neolibelismo que se instaló a partir de la última dictadura y cuyos resabios existen en el Estado, trae sus complicaciones – dice Equiguren – porque quien planifica y proyecta, tiene trabas cuando hace las obras”.
La única forma de superar las crisis por la escacez de agua que tiene Carloz Paz y la zona es con una “fuerte inversión” y planificación a “largo plazo”. “Hay que reforestar toda la cuenca del San Roque, hay que evitar que haya explotaciones ganaderas y agrícolas y regular el mercado inmobiliario. Es imposible que la traslación de la rentabilidad de la soja, que además merma la oferta mediambiental de agua, aumente la demanda y destruya el medioambiente”, puntualizó el gerente de la Coopi.
Avales. La Cooperativa Integral ha recogido cerca de 15 mil firmas que respaldan el contrato de concesión con la municipalidad. “Nosotros sabemos que el motivo fundamental por el que no se nos otorga el contrato es “por decir la verdad”, por eso “hemos sido “sancionados”. “Parece que en el imperio de la mentira decir la verdad es denunciarla, y eso es lo que hace la cooperativa”, expresó el gerente Alejandro Aguiguren.
A pesar de las restricciones medioambientales y “del negocio inmobiliario”, la entidad sigue prestando el servicio de agua potable y pretende continuan haciéndolo a futuro.
El próximo jueves los trabajadores, delegados y consejeros se movilizarán hasta el Concejo Deliberante “para que de una vez por todas se apruebe el contrato”.





