LA COMPETENCIA, EN EL MERCADO. LAS COOPERATIVAS, EN LA COMUNIDAD.

08-09-2014

La comunidad se desarrolla en un sistema económico donde el sentido de la competencia cruza gran parte de la conducta individual. La oferta y la demanda son las variables que el mercado provisiona para el funcionamiento de los emprendimientos.

Guste o no, con o sin planificación del Estado, es el comercio la polea de transmisión del capital. Las cooperativas no son un cuerpo ajeno a esta realidad y el servicio de televisión por cable es un caso testigo.

A partir de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, surgen gran cantidad de iniciativas en la prestación de ese servicio desde el sector de la economía social.

Las nuevas experiencias se dan en ciudades donde ya había una empresa operando desde hacía décadas. Un costo excesivo y una alta inconformidad de los clientes en la atención a los reclamos fueron las razones que expresaron los hogares y oyeron las cooperativas.

Las soluciones cooperativas nacen por escuchar a la gente. El desarrollo local orbita en cada mesa de conducción de los consejos de administración de nuestras entidades. No hacerlo es un desgajamiento de la visión y misión que tiene toda entidad cuando busca la integración social.

Ahora bien, sucede que la industria audiovisual con sus insumos, las señales que todos miramos en los televisores, son un costo que se compone a partir de proyectos globales donde muchos de los contenidos son iguales en México, como en Brasil o en Argentina. Cuanto más concentrada es la empresa en la industria, más compleja es la negociación que busca entablar una relación comercial en la que incidan con determinación los considerandos de las realidades de cada pueblo.

Si a esto le sumamos que la distribución tiene el mismo componente de concentración, todo se transforma en una gran dificultad para llevar adelante los proyectos que permiten ver televisión a cada poblador en nuestra Argentina tierra adentro.

Por esto es que COLSECOR es la integración solidaria que busca crear economía de escala. No es fácil. La convicción y el trabajo permanente con este objetivo han hecho que sea posible seguir obteniendo resultados que permiten mejores condiciones para las cooperativas de servicios públicos.

Esta mediación entre la industria y las asociadas todo no lo puede resolver. Que decenas de empresas vengan operando estos servicios desde hace casi 20 años con nuestra institución, es indicativo de que es posible. Lo demuestra la eficiencia de cada operador local cuando trabaja pensando en el ciudadano, que construye un sentido de pertenencia al reconocer la empresa solidaria y sentirla como propia desde una construcción de valores. El precio no puede justificar de ningún modo la contratación circunstancial.

Las inversiones locales con tendido de redes para una mejor infraestructura, el equipamiento tecnológico o la mano de obra especializada, son razones y costos que, a la vista de todo el pueblo, tienen que incorporarse en la constitución del abono de cada vivienda.

En la auto prestación de los servicios está la fortaleza de una cooperativa. No elegir la empresa sin fines de lucro priorizando un beneficio personal que viene dado por un esquema promocional de grandes operadores satelitales o bien de la concentración económica, es debilitar la construcción colectiva de la empresa sin fines de lucro. Es necesaria la concientización de las personas frente a negocios que solo pretenden ganancias. La vía de contacto en una cooperativa no es un 0800 con una voz grabada que no dialoga. El precio hoy puede ser más barato pero mañana será definitivamente más caro que el de la cooperativa, con la representación genuina de dirigentes con los que se cruza a diario.

Los resultados no son inmediatos en este camino donde también hay ilegalidad que conspira contra nuestras empresas. La integración de un asociado a la cooperativa y de esta con otras cooperativas es el valor que nos distingue frente al precio de la competencia que es parte de un mercado todopoderoso que no conoce de ideales humanitarios.

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