'HOY LA CULTURA ES DIGITAL”

16-09-2014

Es un hecho. Desde hace varios años estamos asistiendo a una expansión de Internet y sin darnos cuenta, la red fue ingresando sigilosamente en la vida cotidiana y modificando nuestras prácticas. ¿Nos pusimos a pensar cuánto tiempo estamos conectados por día? Hoy, si tenemos una duda “la googleamos” y si sentimos algo, lo publicamos en las redes sociales.

Conversamos con Belén Igarzábal sobre los usos, alcances y desafíos de Internet en Argentina.

¿Cómo ves el acceso a la conectividad en nuestro país?

Nosotros somos uno de los países con más acceso a Internet en América del Sur. Ahora asciende al 66%. De hecho, el promedio es de 56%, Brasil tiene 45%, Chile 58%, Bolivia 30% y Uruguay 55%, según Internet Stats. Entonces en términos de conectividad estamos avanzados, aunque de formas desiguales en cuanto a las maneras de acceso. Internet fue penetrando en todas las clases sociales y mientras que en las clases más altas el acceso es en general a nivel privado, en las clases medias y bajas es a través del locutorio, de la biblioteca o de la escuela. Por lo que accedemos de manera variable, pero accedemos. Los argentinos somos muy usuarios de las nuevas tecnologías, tendemos a participar en la cultura digital.

Muchos ya lo relacionan o lo toman como un servicio público

Totalmente. Porque hoy es estar incluido en el mundo. Hoy la cultura es digital en términos educativos, laborales, de servicios... hay trámites que se hacen a partir de Internet. El principal desafío es la conectividad, que esté todo el país conectado. Ojalá llegáramos a ser un país conectado de manera pública... esta es una discusión que se está desarrollando en el mundo. El caso de San Luis es un buen ejemplo. Sería una buena meta llegar a la conectividad gratuita, pública, federal y global. Tiene que haber una política pública clara de inclusión digital. Es difícil pero posible. En términos educativos se hace, si se pudiera ampliar al resto del territorio sería ideal.

¿Cómo cambió la forma en la que vivimos con esta `digitalización de lo cotidiano´?

Se modificaron diversos ámbitos. Nosotros estamos atravesados por Internet ya sea en la computadora, el celular o en algún dispositivo portátil. Hay un elemento fundamental que tiene que ver con que Argentina tiene los niveles de penetración de celular más altos en América Latina, más del 130%. Hay mucha gente que utiliza un dispositivo portátil y lleva Internet pegado al cuerpo. Entonces cambios que se veían en determinados sectores, hoy se ven en toda la población. Cambia esta noción de `lo público y lo privado´, lo público ingresa a mi hogar y lo privado se hace público. ¿Qué cambia fundamentalmente? Nuestra exposición de la intimidad, del cuerpo, de la familia. Vos decidís reservar tu intimidad y alguien sube una foto en Facebook, te etiqueta, y eso pasa a nivel público. Por otro lado, a través de las redes sociales la opinión se difunde a nivel masivo.

Otro de los cambios tiene que ver con que la gente empieza a producir y generar contenidos...

Sí, si algo cambia con las nuevas tecnologías es la producción, circulación y almacenamiento de la información. En relación a la primera, el destinatario comienza a ser productor. Cuando hablamos de circulación, antes un ciudadano escribía algo y por ejemplo, lo enviaba a un diario para que le publiquen su nota de opinión. Hoy puede armar su propio blog, por lo que Internet hace que la circulación aumente de manera exponencial. Con el tema del almacenamiento, hay un cambio no sólo en lo que se puede guardar en Internet, en “la nube”, sino también en términos de dispositivos. Hoy se puede tener miles de fotos, artículos, etc. Antes el acceso, circulación y almacenamiento estaban restringidos por las tecnologías. A mí me parece que hay prácticas y usos que siempre existieron pero que hoy se volvieron exponenciales. La exposición de la vida privada siempre existió, la producción de la información también, yo antes podía armar un video y lo enviaba, hoy lo hago circular en You tube, donde además se almacena.

¿Cuáles son los principales usos de Internet en el país?

Nosotros vemos que hay muchos cambios que se están desarrollando en diferentes ámbitos. En la política, la educación, en la intimidad y que tal vez hay diferencias cualitativas en relación a Argentina pero que en general se están produciendo en todo el mundo. Por ejemplo en política está cambiando la difusión de la información y también la participación. Hay todo un debate sobre si el ciberactivismo produce cambios o no. Acá en Argentina somos muy activos para participar en la web a nivel general, somos muy participativos, muy combativos.

¿Esta participación política llega finalmente a generar cambios?

Es un tema muy interesante. En las investigaciones que hicimos, por un lado está el ciberactivismo que permite que todos puedan opinar en el espacio público, que haya nuevos actores políticos que pueden unirse y volverse visibles y principalmente mayor difusión de la información para llegar a otros sectores y crear comunidades. También está el debate si un click en una página o un `me gusta´ en Facebook puede cambiar algo. Está la comodidad de la clandestinidad, donde yo opino en un blog pero no salgo a participar. Entonces por un lado es un instrumento de difusión, pero también hay que salir a la calle, militar y votar para generar cambios. Hoy el voto es la principal herramienta de participación política como ciudadano no militante. Eso no significa que Internet como herramienta no ayude en eso, sino que colabora y genera un cambio cualitativo.

¿Cómo analizás el vínculo del ciudadano con la información que encuentra en la web?

Los argentinos estamos muy entrenados como espectadores y como lectores. Hoy en nuestro país justamente el tema de la información está en la mira de todos. A partir de la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la gente está más atenta y ve `quién dice qué´, y eso es algo bueno. Para mí la objetividad no existe, siempre se habla desde una perspectiva y me parece que está bien que sea clara la posición del medio. De hecho en el mundo los diarios tienen su posicionamiento político y a eso lo veo también en Internet, la gente está entrenada en la búsqueda de información. Uno si ve los foros de los diarios on line, los foros de los blogs, observa que estamos muy febriles, muy viscerales en términos de la información y de `quién dice qué´. Por otro lado, no hay que generalizarlo al total de la población, porque no todos quieren ser activos productores y activos participantes y está bien que así sea también.

¿Qué otros aspectos se modifican con el uso de Internet?

Recién hablábamos del ámbito político, podemos mencionar también el tema de las identidades. Hoy a partir de la televisión principalmente y después con Internet, hay una masificación del acceso a otras culturas, a otras identidades. Hay mayor voz de las minorías y de diferentes tipos de identidades, eso permite también la identificación y el acceso a otras formas de ser, a otras formas de vivir y eso es algo fundamental de la cultura digital de este momento. Me parece que es un logro.

¿Qué cambios ves en la televisión con relación a la web?

Creo que van a convivir diferentes formas de ver y de producir televisión y que ni la televisión de aire y ni la de cable van a morir. Todavía están muy vivas y están conviviendo con otras formas de mirar, como esta era de la llamada hiper televisión, de la post televisión, en la que se mira en distintas plataformas y donde la narrativa televisiva todavía está vigente. Mucho de lo que se ve en Internet primero pasó por la televisión, por eso creo que las narrativas, las formas de contar están muy vigentes y van a tener mucha vida. También por un tema comercial, la torta publicitaria más importante también está en la televisión, rige al mercado y no es un dato menor, pero que sí convive con otras formas de mirar. Antes había que esperar una semana para ver el siguiente capítulo de Lost, por ejemplo, después descargabas o mirabas a través de una plataforma seis capítulos juntos. Hablando de las prácticas y usos que mencionábamos antes, son nuevas prácticas a la hora de mirar, pero todavía es televisión.

DESTACADO:

“A partir de la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la gente está más atenta y ve `quién dice qué´, y eso es algo bueno”

Acceso y apropiación

“Una cosa es el acceso a determinada tecnología y otra cosa es la apropiación que de ella hacen los usuarios. De hecho, no siempre los propósitos de una empresa tienen que ver directamente con los usos que se les da a las tecnologías. Por ejemplo, una característica muy propia en nuestro país es la presencia del Estado, hay políticas públicas muy presentes como el programa conectar Igualdad. En este sentido, a partir de distintas investigaciones lo que se vio es que también el grupo familiar se apropia de esa computadora y eso produce un cambio. Hay muchas familias que por primera vez sacaron una foto a partir de tener la computadora de conectar Igualdad en su hogar, entonces ahí es cuando hablamos de diferentes apropiaciones que hace la gente a partir del acceso. Por otro lado está el tema de la conectividad, que es fundamental para estar incluido en la cultura digital. No es sólo que te den una computadora, sino tener acceso a Internet”, asegura.

Belén Igarzábal

Es directora del Área Comunicación y Cultura de la FLACSO - Sede Argentina y coordinadora académica del posgrado virtual “Gestión cultural y comunicación” y “Educación, imágenes y medios”. Actualmente forma parte de un equipo de investigación sobre medios, TICs y educación. Y realiza proyectos de consultoría para programas de Desarrollo Rural. Es docente universitaria y condujo el programa “Hemisferio Sur, una región conectada” sobre los cambios en América del Sur a partir de Internet y las nuevas tecnologías.

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