Hombre y perro compañeros inseparables

02-01-2004

Cuando fue inaugurada contaba con 6 canes y sus respectivos guías. En la actualidad esta suma es de 70. Antes era sólo una sección de la policía. Hoy se ha constituído como una división independiente de vital importancia frente a situaciones de búsqueda, seguridad y prevención.

La brigada se encuentra dividida en secciones: Drogas, rastreo, exhibición y exposición (donde han ganado importantes premios a nivel nacional y provincial). Además de ser pioneros en el adiestramiento de animales entrenados para catástrofes.

Ese es el motivo por el que toman de manera permanente cursos de perfeccionamiento en distintas dependencias pertenecientes a la Policía Federal Argentina a cargo de destacados profesionales que los capacitan.

Otro de los aspectos para destacar es que a nivel nacional son considerados líderes en la crianza de canes. Son criadero oficial asociado al Kenneth Club, una de las más prestigiosas instituciones caninas del mundo que certifican este título.

Las razas de perro con las que cuentan son: ovejero alemán, labrador, bloodhond y braco.

Los dos primeros destinados al área de seguridad y los dos segundos especialistas en rastreo.

El entrenamiento para perros de rastreo comienza entre los 3 y 4 meses de vida del cachorro y para perros de seguridad entre los 6 y 7 meses.

Los canes están supervizados diariamente por un veterinario con un plan especial de alimentación para cada uno acorde a cada necesidad.

Pasan la mayor parte del día en el patio de recreo entrenándose y jugando, mientras que por la noche duermen en los caniles.

Es importante aclarar que los perros no se drogan para su entrenamiento. Se realiza una asociación de juegos y olores a través de un estímulo que puede ser por ejemplo un juguete que a el le guste mucho. Ellos buscan un olor en base a un juego.

Los resultados positivos en los distintos procedimentos dan crédito de lo importante de la brigada de canes.

Al igual que los seres humanos, los perros policía también se jubilan, cuando llega ese momento generalmente se van a vivir a casa de su guía y a disfrutar de su retiro.

Para terminar nos quedamos con algunas de las palabras que reflejan el nivel de compromiso que miembros de esta división nos dijeron acerca de la relación guía-perro. “ Para compartir tantas cosas con un perro se necesita mucho amor por el can y que el cariño sea mutuo”. “Para nosotros el can es un compañero más. Estamos expuestos a los riesgos, los corremos y nos defendemos mutuamente de ser necesario”.

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