En busca del sonido propio

21-02-2017

Por Cecilia Ghiglione

La recomendación, si nunca escucharon a Manuel Sija, es ir a su canal de Youtube; una herramienta que el artista supo utilizar para viralizar su proyecto musical desde Simoca, en Tucumán. Así lo descubrió Pat Metheny, cuando lo escuchó versionar First Circle en un video grabado en el patio de su casa, donde Manu interpreta todos los instrumentos. En 2016, Metheny fue a ver a Sija a un show en New York y lo invitó a su casa. “Estuvimos como tres horas haciendo música. Fue increíble. Hoy en día, sigo en contacto cada vez que voy para allá”.

A los 7 años, de la mano de su papá, empezó a rasguear una vieja guitarra, mientras tomaba clases de danzas folclóricas. Enamorado del violín - vio a Peteco Carabajal usar este instrumento en televisión - puso empeño hasta lograr que un pariente le prestara uno que aprendió a usar tan rápido como la guitarra. Los primeros acordes los aprendió en el Conservatorio Provincial de Música de Bella Vista, a 25 kilómetros de Simoca, donde casi nunca había clases por los paros. Pero el muchacho estaba empeñado en tocar. A los 11 años grabó su primer disco tocando la guitarra, el violín y bombo. Por entonces, ya se perfilaba el reconocido multinstrumentista de hoy. “Era muy molesto con los profesores porque quería aprender folclore, y ya, pero no me querían enseñar. Eso hizo que por muchos años tocara sólo, desarrollando el oído y la intuición mucho más que mis compañeros del conservatorio”, cuenta. “Desde que tengo uso de razón he estado conectado a la música de la misma forma que hoy, es algo que nació conmigo y que espero siga. El entusiasmo por ésta me eleva y me hace sentir pleno”.

Además de interpretar varios instrumentos, Sija es compositor, cantante y arreglador. En su corta pero intensa carrera integró tríos, acompañó a importantes referentes de la canción y también fue su propia banda. En su currículum enumera haber pisado la mayoría de los grandes escenarios del país acompañando con su violín a Jorge Rojas, León Gieco, Los Manseros, el Chaqueño y al colombiano Carlos Vives. La lista sigue con Soledad, Juan Falú, Lucho Hoyos, entre otros. Además ha participado como invitado en discos del Chango Spasiuk, Bruno Arias y Teresa Parodi.

Todos los formatos parecen sentarle bien. “Disfruto mucho de acompañar a otros artistas porque toco de manera muy diferente a cuando estoy sólo. Puedo desplegar una musicalidad diferente y a la vez estoy conectado con lo que soy, pero al servicio de otro artista. Tocar en trío me encanta porque no estoy sólo, pero tampoco es una súper banda. Entonces, lo que hace cada uno es muy importante. Tocar sólo es un desafío porque me propongo hacer cosas que nunca antes había hecho frente al público. Es algo que estoy desarrollando de a poco. Me emociona y motiva poder presentar shows diferentes por todas partes y que siempre suenen distinto. Es como si la música tuviese vida propia y adoptara el sentir de cada lugar”.

De Simoca al mundo

Internet y las redes sociales han tejido, al parecer, una alianza con Manuel Sija que resultó estratégica. Desde Simoca, lugar de paz y gente silenciosa como refiere su nombre, logró trascender su arte en distintas direcciones. “Toda la cuestión digital me interesa mucho y siempre la pienso desde el lado musical. YouTube llegó a mi vida para formar parte de ese listado de cosas que me sirven para mostrarme y dejar de ser un músico acompañante. Jugó un papel primordial para expresar lo que hacía sin necesidad de estar ante el público de forma directa. YouTube sigue siendo una herramienta fundamental para mí.

Un `clic´ también le dió la oportunidad de subirse por primera vez a un escenario con el colombiano Carlos Vives y seguir poniendo el violín en varias de sus canciones. El primer encuentro con el cantante fue en un avión, cuenta Manu, donde le contó que había versionado La tierra del olvido, una de las canciones más populares de Vives. “Me pidió el link y a la hora me llamó que fuera a la prueba de sonido para tocar con su banda en Córdoba, en el Orfeo”.

El vínculo con Colombia continuó. Esta nota fue hecha después de grabar en Bogotá con la cantautora - también colombiana - Marta Gómez, con quien compartió varias giras por Latinoamérica. “Nada parece casual - señala Manuel - la música de Colombia me apasiona”.

Detrás de escena

Sija lleva invertido parte de sus ganancias en su sala de grabación que montó en Simoca. Con Hankstudio produjo cerca de 30 discos de artistas nacionales. “Es uno de los sueños que tenía de niño y desde que supe cómo se grababa un disco. Siempre jugué a tener un estudio y hoy lo pude armar en la casa de mis viejos, donde era mi habitación. También es algo que me permite tener más de un excusa para volver a conectarme con todo el espacio físico y sentimental en el que me crie, que fue y es mágico”.

Sonido propio

“Mi búsqueda principal es el sonido propio”, dice este músico tucumano y cree que ese camino, en lo personal, no pasa hoy por lo académico. “Obviamente son necesarias la técnica y los recursos para llegar a otras cosas, pero yo quiero usarlas para ir por un camino diferente. Aunque llevo ya varios años en el laboratorio del sonido y de la formas de tocar o arreglar, aún sigo buscando y tratando de aprender más para evolucionar. Siempre estoy tratando de hacer algo nuevo que me genere algún tipo de adrenalina musical”.

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