EL FUTURO YA LLEGÓ

08-05-2015

Decimos que el futuro ya llegó porque las empresas con pertenencia a COLSECOR se desempeñan en el campo de los servicios tecnológicos caracterizados por la innovación permanente. El consumo de contenidos y sus flujos transitan por multiplataformas y esto hace que toda la actividad audiovisual esté en proceso de redefinición. Por esto es que creemos oportuno comenzar a formular respuestas a dos preguntas ciertamente medulares: ¿hacia dónde va el negocio de los servicios audiovisuales? y ¿cuáles serán los roles de la industria, los carriers y en ese marco, qué soluciones tecnológicas existen para brindar un servicio de calidad para un usuario exigente?

En la sexta Jornada de COLSECOR que se desarrollará los días 13 y 14 de este mes trataremos de abordar esta temática por motivos más que razonables. Las cooperativas tienen que seguir siendo las organizaciones capaces de generar las infraestructuras para posicionarse frente al crecimiento de la convergencia digital que ya llegó.

Convivimos con diversos dispositivos y los productos del entretenimiento circulan con el movimiento de las personas en las redes sociales. El cambio de un televidente apenas partícipe con el zapping a un espectador hiperconectado nos indica el diseño de hábitos que tal vez estén configurando una nueva cultura de época. Por esto tan sencillo de entender desde las acciones, pero sin dudas también complejo por el intrínseco componente incierto que tiene toda modernidad, es que el modelo de negocios nos obliga a una investigación y creatividad sostenida en la definición del rumbo propio que tenemos que trazar.

Además, a la convicción para enfrentar tamaño desafío hay que acompañarla con inversión.

Es fundamental tener una política de precios de los abonos para crear el indispensable capital social con el esfuerzo de todos. Los riesgos de no hacerlo es condenar a la exclusión a los pobladores de las comunidades que nos constituyeron. No podemos dejar huérfanos del servicio a los ciudadanos que creen en la cooperativa como el instrumento hacedor del desarrollo ciudadano. Que las pequeñas comunidades tengan las mismas oportunidades que las grandes ciudades sólo será posible si la empresa sin fines de lucro lo hace, porque los recursos se reproducen si quedan en el lugar donde nacieron.

No necesitamos confirmar la hipótesis sobre el comportamiento que tiene una empresa cuando no es originaria del lugar. Es dable concluir que para el empresario foráneo, la transferencia de recursos está por encima del compromiso local.

La experiencia indica que las cooperativas fueron reconocidas por la gente por ser el dique de las precauciones, por su permanente pujanza, responsabilidad y compromiso ante los avatares de la ausencia del Estado y las lógicas del lucro excesivo.

Hoy el reto de este nuevo tiempo para las asociadas y COLSECOR es delinear el camino en un mundo nuevo donde todos estamos mediatizados.

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