Los chicos miran orgullosos el recinto de 15m2 que se levantó en el patio del colegio Dr. Dalmacio Vélez Sársfield. A simple vista no se logra identificar lo que encierran esas paredes cuyos insumos principales son tres: educación, compromiso ecológico y trabajo cooperativo.
Liliana Vergara, docente a cargo de la iniciativa, repasa el proceso institucional con la satisfacción del trabajo cumplido y asegura que no hay nada mejor que plasmar la enseñanza en una experiencia concreta. “Este es el ejemplo más tangible”, dice, al referirse al depósito de la cooperativa escolar.
Vamos a los números: 3.000 ecoladrillos, alrededor de dos toneladas de basura y un año y medio de trabajo. Para construirlo los chicos comenzaron separando los residuos en casa, llenando y compactando botellas plásticas que dieron cuerpo a las paredes del lugar. Además, la iniciativa atravesó varias asignaturas y tuvo el sello del compromiso cooperativo.
Fue el trabajo que más resonó no sólo en la escuela, sino en toda la comunidad, tal como lo explica la docente, “cuando decimos que hay toneladas de residuos compactados y explicamos que eso no fue a parar a un basural a cielo abierto, se toma conciencia de la envergadura. Tener esa dimensión es lo que causa más sorpresa a los vecinos y mayor satisfacción a los chicos”.
Ladrillo sobre ladrillo
La Cooperativa Escolar Trabajando por un Ambiente Renovado (CETAR) funciona desde el 14 de agosto del 2014. Dentro de todas las actividades que realizaron, el desafío más importante fue la construcción del depósito ecológico que los miembros de la cooperativa escolar utilizan hoy para acopiar tapitas, botellas, papel y cartón para la venta.
La inauguración fue el 5 de junio, día del medioambiente. Fue un trabajo en conjunto, ya que los chicos se encargaron de hacer los ecoladrillos (cada uno contiene alrededor de 600grs de residuos), una ex alumna hizo el plano y una profesora donó las aberturas.
Liliana explica que no ha sido fácil pero que fue “muy importante, por un lado, el trabajo cooperativo y por otro, que esta práctica ayuda a crear el hábito de separar en origen”.
Se viene el ropero
Dentro de los proyectos de la cooperativa escolar, hoy sobresale una nueva iniciativa solidaria. “Estamos armando un ropero escolar con uniformes que a los chicos les van quedando chicos. La idea es que esté disponible para los alumnos que tienen inconvenientes en adquirirlos”.
El ropero ya está instalado y los chicos súper entusiasmados. Sólo queda ultimar detalles para que comience a funcionar. ¡Una linda idea para replicar!
Escuela: Dr. Dalmacio Vélez Sársfield
Nombre: Cooperativa Escolar Trabajando por un Ambiente Renovado (CETAR)
Proyectos: Giran en torno a la recolección, selección y posterior venta de- residuos sólidos urbanos.
A destacar: Construyeron un depósito ecológico de 15m2.





