De la Patagonia rebelde a la Argentina Actual

23-10-2003

Esta feria del libro tiene un lema muy particular que es libros por la paz ¿Qué opina usted de esto?¿Que importancia tiene la lectura crítica?

A mí me parece sensacional el título porque todo tendría que ser para la paz. El ser humano tendría que vivir realmente en paz y por la paz, que significa solidaridad, que significa justicia. Que todo el mundo pueda tener trabajo, educación, y solo eso trae la paz. La paz significa todo eso, por eso los felicito a los organizadores de la feria del libro de haberle puesto ese nombre. Demuestra mucho coraje civil, porque para muchos paz significa antimilitarismo, y ya es sospechoso algo que habla de paz.

¿Cuál es la idea de esta entrevista que va a tener hoy o si tiene ejes de conversación?

Bueno es una sorpresa, pero imagino que va a ser una charla sobre la vida de uno, yo ya estoy cerca de los ochenta he vivido largos periodos en este país que realmente fueron muchos periodos sin paz, de persecución. Así que hablaremos sobre eso y hablaremos sobre mis libros, y también creo que sobre la actualidad política no solo Argentina si no también de la europea, yo escribo parte en Argentina, y parte en Alemania. Acabo de volver anteayer, así que creo que vamos a poder charlar sobre la actualidad europea que es muy importante. Es importante esta negativa de Francia y de Alemania de seguir los carriles de la línea Bus de Estados Unidos es muy importante. Es la primera vez que estos dos países dicen No. No a la guerra con Irak, no a la ocupación militar Norteamericana.

¿Tiene relación el No de Alemania y de Francia con el No Argentino a muchas cosas que sucedieron en la pasada década?

Yo creo que estamos viviendo un periodo interesante de nuestra historia. Quienes, como decía, hemos vivido tantas dictaduras y tantas democracias inestables, de pronto un presidente argentino demuestra coraje civil, en retomar el tema de los derechos humanos por ejemplo. Al intervenir en la justicia, es decir, al tomar cartas en el asunto de la Corte Suprema por ejemplo. Al intervenir también en los negociados de este desgraciado sindicalismo que tenemos; en la parte dedicada a los jubilados donde se ha hecho un gran negociado, y otros aspectos que hacen interesante apoyar al señor Kirchner, pero siempre un poco a la distancia, ver lo que busca, ver cuales son sus fines. De cualquier manera ha empezado bien.

¿Usted escribió sobre la Patagonia, el presidente viene de allí, usted cree esto influirá?

Yo creo que para la Argentina la Patagonia tendría que ser Sagrada. Es un territorio de una belleza impresionante. También tenemos aquella tan triste campaña militar contra esas hermosas tribus de los Araucanos, de los Mapuches, que fue un verdadero genocidio. Pero se ha rearmado el sentido anímico, porque el hombre y la mujer patagónicos son personas que quieren mucho a su territorio. Aunque los últimos gobiernos la han rematado recordemos aquello de las tierras que se les han dado a Benetton y a tantos señores dueños de empresas norteamericanas y de otras nacionalidades, tanto es así que podríamos decir que ya no nos pertenece la Patagonia, ahora pertenece al capital extranjero. Esperemos que el señor Kirchner que es patagónico nacido en Río Gallegos juegue un papel para defender esa tierra con todo patriotismo, por sus aspectos naturales. Esta lleno de Belleza no hay que descuidar la ecología. Por ejemplo en Esquel donde las empresas extranjeras tratan de sacar el oro de esa tierra metiendo cianuro, eso no hay que permitirlo. La población se ha levantado en contra de eso.

¿Sucede lo mismo en el norte argentino?

Si, sucede lo mismo. Son los principios que comenzó la dictadura militar con Martinez de Hoz, con la globalización y con la idea de abrir todo lo argentino al mercado extranjero que es el mercado del capitalismo más brutal con respecto al tercer mundo. El de Estados Unidos y también de algunos países europeos, por eso la que tiene que reaccionar es la población, la población en la calle, la población en los caminos, la población defendiendo lo suyo. Las tierras que siempre pertenecieron por generaciones a ellos. ¿Por qué lo vamos a dar como dimos todo lo demás en esos años de despilfarro? Se dieron los ferrocarriles el agua, todo se dio, y ahora tenemos que pagarlo.

¿Que opina de estos movimientos y regresiones respecto a los contratos con las empresas extranjeras. ?

Si, es lógico, es la única forma de darle dignidad y darle a la población lo que necesita, el trabajo, la fuente de trabajo. Tiene que volver a ser nuestro el país, hay tanto para realizar, tanto se ha hecho mal. Tanto se ha vendido. Pero eso es una tarea muy difícil la que les espera a las nuevas autoridades pero hay que apoyarlos.

Usted que es un historiados de la clase obrera ¿Cómo ve a esta clase en la actualidad y se la puede definir como tal?

Las cosas y las relaciones humanas van cambiando mucho. Justamente lo que está pasando en Europa donde ya el sindicalismo no es nada más que un apoyo al capitalismo. No es ya aquella heroica época de las grandes huelgas para la obtención de las ocho horas de trabajo, pero de cualquier manera es la clase trabajadora la que va a trabajar para volver a tener sus derechos. Por eso el apoyo que hay que tener hacia los piqueteros, hacia los piqueteros bien intencionados, hacia los piqueteros honestos que están luchando para conseguir su trabajo. Hay que apoyar a los obreros que ocuparon las fábricas cerradas y tomar conciencia de la dignidad que tienen. Las obreras de Brukman son algo de lo que tenemos que estar orgullosos, mujeres que se dedican a esa lucha, o los obreros de Zanón en Neuquén, donde no sólo han puesto en funcionamiento la fábrica si no que han impuesto la misma norma es decir el mismo sueldo para todos los trabajadores, y están tomando a obreros desocupados, eso es nobleza, eso es humanidad y sentirse iguales y luchar por una dignidad.

Esta situación que se gestó después del 20 de diciembre ¿dio fin a una etapa?

Por algo ocurrió esa reacción, es decir la gente no es violenta, pero cuando se da cuenta de que son esclavos de la violencia allí reaccionan. Verdaderamente tiene mucho coraje civil ocupar la plaza de mayo tocando las ollas, fuera quien fuere, pero realmente triunfaron, porque terminaron con una década infame donde solamente se vivía de interés desde arriba y se hacía negociados como sí tal cosa; como si la profesión de políticos fuera la de ganar para ellos sin importarles el pueblo.

Tenemos por un lado esta reacción del pueblo por un lado pero por otro tenemos la inmigración de los jóvenes. ¿Qué opina usted al respecto?

Eso es algo sumamente triste. Que los jóvenes argentinos tengan que irse de allí de donde se vinieron sus abuelos. Estar en otros países, en algunos bastante explotados. Lo que tenemos que hacer es que ellos vuelvan, darle su tierra, que les pertenece. Darles tranquilidad, darles libertad, y decirle no a esta globalización de la infamia. Globalización sí, pero globalización de la dignidad para todos. Cuando uno ve a Argentinos pidiendo trabajo en otros países siente que es como haberlos abandonado.

¿Cómo ve el futuro próximo de los Argentinos?

Tenemos que seguir luchando, tenemos que seguir en la calle avanzando. No hay otro remedio mas que obligar por nuestra fuerza ese es el sentido de la democracia. Es decir, luchar por lo que se ha destruido, y podemos hacerlo. Van a surgir nuevas fuerzas, están surgiendo, es un nuevo país, pero por supuesto que los enemigos son muy grandes, están siempre esperando y tienen el capital y las armas. Se nos ha dado esta oportunidad y hay que aprovecharla pero actuando, no a la violencia, pero tampoco permitir la violencia de arriba, la violencia gratuita. No queremos violencia ni pegarle a nadie, pero queremos justicia y que no nos peguen. En eso hay que ser firme y eso es ser verdaderamente democrático.

¿Esos son los nuevos espacios como las asambleas barriales?

Claro, ese es el verdadero sentido. Allí es donde se ve que los pueblos son democráticos y cuando ven que se los insulta y se los maneja, y somete, reaccionan. Yo estado en las asambleas populares, y me ha llamado la atención en mi barrio de Belgrano donde he vivido siempre, que de pronto en las asambleas populares las que más hablaban eran las mujeres porque se sentían responsables porque sus maridos estaban por perder el trabajo y ellas se volvieron protagonistas. Las que querían hacer algo son las que sienten en sus hogares las necesidades.

¿Esto ocurre en todo Latinoamérica?

Claro que sí. Hay que impulsar los proyectos como el MERCOSUR y lo que se opone al ALCA por que no permanecer unidos, en esto Bolívar tenía una gran perspectiva. Lo hizo Europa por que no podemos hacerlo nosotros. Hay que tener inteligencia para oponernos a todo intento de imperialismo.

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