DANIEL ZOVATTO: 'LA GENTE YA NO HABLA MÁS DE PARTIDOS”

18-11-2014

¿Cómo analiza estos 30 años de democracia en el país?

Creo que el balance es positivo. Celebramos 30 años en Argentina y 35 años en América Latina. Si vemos de donde veníamos, claramente se han hecho bases muy importantes desde todo punto de vista en lo político, económico y social. Si ves dónde podríamos estar o dónde nos gustaría estar si hubiéramos hecho las cosas mejor, siento que hay déficit. Por otro lado veo que el eje del debate cambió. Hace años atrás el debate era sobre autoritarismo y la consolidación - transición a la democracia. Eso ha quedado totalmente superado. Hoy se debate sobre la calidad de la democracia y la integridad de las elecciones. Cuando hablamos de integridad de las elecciones nos estamos refiriendo a elecciones realizadas en base al respeto del estado de derecho, con plena vigencia de la justicia electoral, con organismos electorales independientes y eficaces, con pleno respeto al pluralismo político y con la participación de los sectores marginados o minoritarios. Particularmente en relación a las mujeres, hay que buscar mayor equidad de género en las contiendas electorales.

¿Cómo observa estos elementos en Argentina?

Desde el punto de vista de la integridad de las elecciones creo que hemos avanzado, pero siento que Argentina necesitaría hacer una nueva generación de reformas que realmente mejoren cualitativamente la calidad de nuestros procesos electorales. Empezando por el tema de la boleta única e incorporando mayor tecnología. Con una Dirección Nacional Electoral, que hoy depende del Ministerio del Interior, que tenga un mayor nivel de autonomía similar a lo que existe con el Servicio Electoral en Chile (Servel), o bien que se cree algún órgano que tenga a su cargo la conducción de todo el proceso electoral como existe en otros países como México. Me parece que es importante revisar las internas, para que sean eso y no terminen siendo en muchos casos grandes encuestas. En este sentido, sería interesante abrir la posibilidad de que se puedan hacer alianzas. Creo que el grado de rigidez de las PASO no permite, como en Uruguay, que el que pierde pueda después negociar con el que ganó para integrar una fórmula. La equidad de género también es muy importante. Argentina hizo avances muy significativos con la ley de cuotas, pero hoy tenemos que ir a una ley de paridad, 50-50 con una paridad que sea tanto horizontal como vertical. Entonces, como se ve, hay un buen número de temas en la legislación electoral, que llamo la legislación interminable, porque con una reforma siempre se resuelven problemas y por otro lado aparecen otros nuevos. Creo hay que revisar esas cosas, así como el tema del financiamiento.

Siempre relacionó el tema del financiamiento político con la democracia.

Absolutamente. Siempre digo que la democracia no tiene precio pero sí tiene un costo de financiamiento, dependiendo de cuál es el método que diseñemos para controlar el dinero que va a entrar al sistema político, porque siempre se va a necesitar dinero. Entonces una buena propuesta es aquella en la que el sistema democrático controla al dinero y no aquella en que el dinero termina controlando al sistema democrático. Ese es un tema central. Entonces hay que fortalecer los mecanismos de transparencia con una mayor rendición de cuentas y un mayor control y tener mucho cuidado de la penetración, no sólo del dinero de grandes grupos económicos, sino también del que proviene del crimen organizado y del narcotráfico, un tema que se está haciendo cada vez más preocupante en Argentina. En términos de calidad de la democracia, se pueden sugerir algunas reformas, empezando por tener una justicia imparcial y eficaz. También un compromiso fuerte con la transparencia, que incluya el acceso a la información pública y la rendición de cuentas. Hay que regenerar el sistema de partidos. En este sentido, nos hemos quedado sin un sistema de partidos políticos. Tenemos muchas propuestas llamadas partidos, en torno a figuras. Por eso la gente ya no habla más de partidos, habla de Scioli, de Massa, de Macri y no hay democracia que funcione bien sin un verdadero sistema de partidos políticos moderno, democrático, institucionalizado, adecuadamente financiado, programático... También tenemos que equilibrar el hiper -presidencialismo con el Congreso, buscando mecanismos que faciliten colaboración pero también control.

En el último tiempo se observan situaciones donde la gente vota a un candidato que después migra hacia otro partido. ¿Qué opina en relación a esto?

El tema del transfuguismo es un cáncer para la democracia y hay que resolverlo, lo que pasa es que no es la causa, es la consecuencia del problema de desinstitucionalización, los candidatos se han convertido en micro-empresarios electorales. Son micro- empresas electorales donde hoy este partido te compra este producto, mañana se lo vendés a otro. Por eso tenemos que recuperar institucionalidad, legalidad y justicia.

Recuperar la esencia de la política...

La política con mayúsculas.

Al analizar la política en Latinoamérica, ha mencionado en varias oportunidades esta característica de heterogeneidad ideológica, ¿Puede ampliarnos el concepto?

Hablo de heterogeneidad ideológica porque tenés una América Latina dividida en América del Sur donde hay mayor tendencia de gobiernos de centro izquierda, o de izquierda bolivariana y por otro lado Centro América que es más heterogénea, donde se observan gobiernos de derecha, de centro y de izquierda por lo que hubo un mayor balance entre continuidad y alternancia. En Sudamérica prevalece más la continuidad, porque en muchos países la reelección hizo que los gobiernos permanecieran por períodos largos. Influyeron tanto el boom económico que hubo en los últimos años por los precios altos de los commodities como la existencia de oposiciones muy fragmentadas, muy débiles. Por lo tanto hoy tenemos una América Latina que es muy heterogénea en sus problemas, en sus instituciones y en sus sistemas políticos. Aunque es posible identificar ciertas tendencias.

¿Cuáles serían?

Por ejemplo se identifica una clase media emergente y una clase vulnerable que te demanda más, por lo tanto tenés mayor conflictividad social, menos paciencia a la opacidad, a la corrupción. Se piden políticas públicas de mejor calidad, ¿Por qué?, porque hay una ciudadanía cada vez más empoderada y esto está trayendo mayores problemas de gobernabilidad. Ahora, todo esto funcionaba bien en una Sudamérica con tasas de crecimiento del 5-6%. Eso se terminó. Vamos a estar creciendo quizás este año por debajo del 2% y quizás a futuro entre 2 y 3%. Por lo tanto vamos a vernos en una situación donde no creo que peligre la democracia, no digo eso, pero sí vamos a tener gobernabilidades muchos más complejas, porque la puja por buscar redistribución y consumo va a seguir estando ahí. Y antes los gobiernos tenían billetera grande, ahora van a tener billetera más reducida. En el caso de Argentina estamos comenzando a regular la huelga, estamos comenzando a quitar subsidios y de a poco surge una nueva agenda de problemas que va a generar mayor conflictividad y eso eventualmente podría traer nuevos vientos para que en estos gobiernos largos pueda haber posibilidades de alternancia, y recalco la palabra posibilidad. ¿Por qué? Porque para que haya posibilidad de alternancia no basta con que haya oposición sino que las oposiciones tienen que ser verdaderas alternativas. Y en muchos casos las oposiciones son eso, oposiciones, no son alternativas.

Boleta única

Daniel Zovatto fue de los promotores de la reforma para incluir la boleta única en las elecciones de Córdoba. Le preguntamos qué opina sobre su implementación.

Creo que a la ciudadanía le gustó y tuvo un efecto contagio en otros lugares de Argentina. Esto demuestra que las reformas no siempre tienen que venir desde lo nacional, sino que pueden surgir desde lo provincial y transferirse. Espero que estas experiencias tan importantes puedan llegar a nivel nacional. Me hubiera gustado que de cara a las elecciones 2015 se votara con boleta única o incluso con boleta única electrónica como tiene Salta, un sistema muy bueno que es hacia donde creo que progresivamente debemos ir. La boleta única electrónica no es claramente un voto automático pero agrega componentes técnicos que aceleran el proceso de escrutinio, reducen los errores y mejoran el tiempo de la transmisión de los resultados de la elección. Desde ese punto de vista lamento muchísimo que a nivel nacional se siga postergando una decisión que es muy importante.

La boleta única ayuda a la democracia...

Por supuesto. Es más transparente, evita el robo de papeletas, la confusión, no elimina la necesidad de la presencia de los fiscales, pero reduce las trampas alrededor de este sistema tan arcaico que tenemos. Fíjese que la boleta única, llamada boleta australiana porque en Australia se implementó en la segunda mitad del siglo XIX, genera una elección con más confianza, con ciudadanos que se sienten más a gusto, más motivados, empodera a la ciudadanía, transparenta las elecciones y mejora la calidad de la democracia. Me parece que es un círculo virtuoso que hay que acompañar.

Daniel Zovatto

Licenciado en Ciencias Políticas, abogado y doctor en Derecho Internacional. Analista político. Director en América Latina del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (Idea). Asesoró a varios gobiernos latinoamericanos en programas de gobernabilidad democrática y reformas constitucionales, políticas y electorales. Participó en diversas misiones de observación electoral. Publicó artículos y libros sobre derechos humanos, elecciones y democracia.

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