Créditos sociales para la vivienda propia

20-09-2003

El proyecto nace a fines de la década del 60. Su mentor fue el Arquitecto Horacio Erreta junto con sus alumnos de la Universidad Católica de Córdoba.

Héctor Uboldi Director de la Asociación de Viviendas Económicas dice que el objetivo es procurar que frente a la difícil realidad económica dentro del tema vivienda, en especial para los sectores populares, la gente pueda mediante tecnología apta , tener la posibilidad de acceder a la vivienda propia y lo más importante contribuyendo a la construcción de las mismas.

Lo más importante en la creación de prototipos de viviendas, es que son sólidas y durables, empleando materiales regionales y optimizando su utilización.

“Nuestro propósito es la utilización de materiales tradicionales, usándolos de manera no tradicional, adecuandonos al lugar y a los elementos que encontremos en el”, aclara Uboldi.

La Asociación está dividida en sectores:

-Investigación: a cargo de los materiales y de la construcción de prototipos.

-Acción y Servicios: establece convenios con comunidades , ONG, municipios e instituciones del estado nacional para poder transformar estos prototipos en planes de viviendas.

A su vez, el departamento de Acción y Servicios, se compone de:

-Asesoramiento, capacitación y transferencia: genera contactos a través de talleres y seminarios.

-Unidad de gestión: profundiza y establece convenios.

-Producción: facilita procesos en diferentes lugares.

-Proyecto experimental: otorga microcréditos en materiales.

El programa de la vivienda económica tiene un bajo porcentaje de recepción dentro de la provincia de Córdoba, pero curiosamente ocurre lo opuesto en el resto del país.

“Este proyecto aportaría líneas de acción, para mejorar el problema de la vivienda en nuestro país. El apoyo del Gobierno no es alto, pero vislumbramos una luz de esperanza, está comenzando a despertarse la valorización de esta línea de trabajo”, explica Mazú.

Centro Experimental de la Vivienda Económica

“Este es un centro destinado a la investigación, desarrollo, transferencia tecnológica, capacitación y asesoramiento en el campo del hábitat popular”.

Así lo define Héctor Mazú, Director del Centro Experimental de la Vivienda Económica.

“Ponemos especial énfasis en la participación de los pobladores en la construcción de sus propias viviendas, como forma de capacitación y de generar microemprendimientos”, agrega.

A lo largo de los 35 años que tiene este proyecto se han realizado distinto tipos de viviendas y existe una investigación permanente en este campo para seguir desarrollando distintas alternativas que van tomando forma en este lugar.

Actualmente se utiliza dos tipos de tecnología:

-Dura o de construcción: uso de materiales tradicionales, usados de manera no tradicional.

-Tecnología ambientalista: reciclado de residuos y tratamiento de recursos renovables.

Ladrillos ecológicos

Uno de los aspectos más novedosos de este sistema es el proyecto de ladrillos ecológicos.

Son realizados de dos formas: con plásticos, en especial envases de gaseosas y con residuos industriales hechos con packaging de distintos alimentos.

Los envases y residuos se trituran y se incorporan a un aglomerante que permite hacer los ladrillos, que actualmente se encuentran dentro de una línea de desarrollo experimental.

Otro de los beneficios es que la mayoría de la mano de obra proviene de jóvenes de pocos recursos, lo que les brinda capacitación y la posibilidad de tener una salida laboral.

Microcréditos

Otro de los puntos relevantes es el de acceso a microcréditos.

En la actualidad son 600 las familias beneficiadas con esta posibilidad.

Cristina Bamontiel responsable de este departamento, cuenta que el funcionamiento depende de un equipo de trabajo interdisciplinario, que se encarga de la administración de un fondo revolvente de créditos, que nació de un aporte de la Secretaría de la Nación hace 7 años.

El secreto de la buena repercusión del proyecto radica en la estrecha vinculación con la familia necesitada. “La conocemos y sabemos de sus necesidades, porque el crédito social está basado en la confianza mutua y esa es la principal diferencia con los créditos oficiales” cuenta Bamontiel.

“La tasa de interés es acorde a cada casa en particular. No damos dinero, damos los materiales para la construcción de éstas viviendas” aclara finalmente.

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