¿COMPARTIMOS UNA PICADITA?

14-09-2016

Que un pueblo de 2000 habitantes te espere con la mesa lista bajo una frondosa arboleda y con su mejor picada acompañada de una cervecita helada no es poca cosa.

No se trata de un deseo. Eso es lo que sucede en el mes de octubre y durante dos días en Uribelarrea, más precisamente en la Fiesta de la Picada y de la Cerveza Artesanal.

El lugar indicado es el predio de la Sociedad de Fomento, donde más de 50 stands cuidadosamente dispuestos por artesanos, emprendedores y cervecerías se preparan con el único objetivo de agasajar a todo aquel que pise ese suelo.

Las puertas se abren cerca del mediodía y ya hay sillas y mesas bajo la sombra de árboles centenarios, aunque no faltan quienes llevan sus propias reposeras para instalarse plácidamente y disfrutar con su familia y amigos de los soleados días primaverales.

Hay quesos y fiambres para todos los gustos, además de asado, empanadas y variedad de comidas que nutren una rica oferta gastronómica. Los que disfrutan de la cerveza artesanal encuentran las variedades tradicionales (rubia, negra y roja), junto a otras versiones (con miel, frutales cítricos, frutos rojos, aroma a café y chocolate).

Esta zona tiene una fuerte tradición en microemprendimientos marcada por la presencia de la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, cuyos alumnos producen dulce de leche, chacinados y quesos que venden en el lugar. En este pueblo hay también productores de embutidos, pequeños tambos (uno de cabras) y 3 fabricantes de cerveza artesanal, dentro de los que se destaca “La Uribeña”.

Son los mismos productores los que atienden al turista, le cuentan la historia del pueblo, explican cómo se hacen los productos y es eso lo que enriquece la experiencia de los visitantes.

Todo el pueblo se pone a trabajar y espera ansiosamente esta fiesta, de la que “participan activamente alrededor de 16 instituciones que juegan un papel relevante y obtienen recursos con sus stands gastronómicos y con la preventa de entradas”, cuenta Marcelo Di Giacomo del municipio de Cañuelas, institución que apoya esta iniciativa.

“Vienen productores de chacinados y de cerveza artesanal de todo el país. Durante todo el día pasan por el escenario artistas de la zona y por la noche hay espectáculos de primer nivel. Cabe resaltar que las entradas tienen valores populares”, explica Di Giacomo.

El año pasado llegaron al pueblo 60.000 personas para participar del festejo.

Las callecitas, apacibles y con su arraigada hora de la siesta, muestran un movimiento inusitado. Lucen coloridas, colmadas de risas y bullicio de los visitantes. Es tal la afluencia que los vecinos también abren las puertas y venden comida y artesanías en sus propias casas.

Cuando llega la tardecita el sol acaricia la tierra con sus rayos anaranjados. Es la hora de sentarse tranquilamente y preparar unos mates para esperar el espectáculo principal, momento en el que todos se reúnen en el predio. De esta manera, la fiesta propone disfrutar unos días al aire libre con actividades, espectáculos y la mejor gastronomía.

El festejo se realiza entre el 2º y 3º fin de semana de octubre. La fecha se confirma a través de la página de facebook: Fiesta de la picada y cerveza Artesanal.

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