Clausuran el Bauen

06-06-2005

La Justicia contravencional porteña dispuso el día domingo la clausura del Hotel Bauen, debido a que se realizaron una serie de inspecciones librados en contra del establecimiento. Los trabajadores, a pesar de no contar con las habilitaciones consideraron que fue un atropello político, debido a la inacción de los legisladores para aprobar la expropiación. A partir de esta situación los trabajadores convocaron a una marcha a Plaza de mayo para el 14 de Junio.

Los antecedentes

El 28 de diciembre del 2001 el Bauen cerró sus puertas luego de varios meses de inestabilidad y de que Solari S.A. dejara de funcionar y presentara la quiebra fraudulenta. Quedaron en la calle 70 trabajadores que se pusieron en contacto con el M.N.E.R. (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) y formaron una cooperativa. En marzo del año 2002 tomaron el edificio. Hasta que comenzaron a funcionar pasó un año en el que subsistieron mediante algunos subsidios de desempleo que utilizaban para mantener la enorme infraestructura del Bauen. Así cuando comenzaron a realizar gestiones firmaron un convenio con el Gobierno de la Ciudad y con el propietario del lugar, Marcelo Iurcovich, que les permitió empezar a explotar comercialmente los salones a cambio de ceder el uso del teatro a la Ciudad. Aunque los trabajadores pretendían tener el controlo total del Hotel, -224 habitaciones, auditorio, 6 salones, piscina y solarium- comprendieron que esa era la única forma de comenzar a trabajar y accedieron.

A partir de ese momento el Bauen fue transformándose en el lugar donde realizan sus conferencias de prensa los obreros de las empresas recuperadas como Zanón y Gatic y se realizar foros debate de diversa índole.

Los trabajadores, previendo la baja de movimiento construyeron un bar para mantener el flujo. Actualmente los trabajadores manejan sus ingresos a través de un sistema de reparto donde cada socio cobra unos 700 pesos por mes, su situación legal es complicada, ya que Solari S.A. nunca terminó de pagar el edificio que había comprado a Iurkovich; sólo le dio 4 de los 12 millones de pesos al propietario original. Por eso, tras la quiebra, el dueño ofreció devolver los cuatro millones recibidos a cambio de que la justicia le devolviera el inmueble. El Juez accedió al pedido pero el hombre nunca pagó. Por lo tanto, la propiedad no es de nadie. Aunque para los visitantes es evidente que el hotel es de los trabajadores.

Perspectivas a futuro

El reclamo de los empleados del Bauen llegó al gobierno porteño. Allí, el jefe de Gabinete, Raúl Fernández, había acordado frenar las inspecciones hasta que la cooperativa pudiera obtener la titularidad y regularizar su situación. Sin embargo, a raíz de una denuncia realizada por Mercotel SA - la empresa fantasma que los trabajadores les atribuyen a los ex dueños de la firma- se dispuso la clausura. Según explicó Marcelo Ruarte presidente de la cooperativa, la medida les impide tomar nuevas reservas, pero respetará los compromisos que el hotel había contraído hasta la semana pasada. La excepción, sin embargo, afectará su funcionamiento normal, complicando la situación que a pesar de las dificultades recuperaron 170 de las 240 habitaciones y lograron generar 80 nuevos puestos de trabajo.

Ruarte, trabajador desde hace 25 años del Hotel Bauen dijo que “Cerrar un hotel no es lo mismo que clausurar una fábrica, El Bauen es como una ciudad, no puede dejar de trabajar así nomás. Hemos sufrido la clausura de administración por parte de la justicia contravencional.” La proyección es compleja mientras tanto los trabajadores se mantienen unidos y piden apoyo para la marcha a realizar el 14 de junio.

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