CASAMIQUELA PARTICIPÓ DEL ENCUENTRO DE FECOFE

11-09-2014

Casaquimela mantuvo este jueves una charla con productores agropecuarios durante la inauguración del encuentro que se realizó en la ciudad cordobesa de Villa Giardino.

El funcionario firmó dos convenios por 16,5 millones de pesos del que se desprende un total de 11,9 millones para finalizar la planta de bioenergía en la localidad de Huinca Renancó, al sur de Córdoba. Los restantes 5 millones son para asignar recursos al sistema de fondo rotativo que da apoyo crediticio a las organización que integran la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe).

En su discurso, el ministro Casaquimela enumeró las políticas públicas orientadas al sector y aseguró: “que estemos acá quiere decir que apoyamos el sistema cooperativo y el trabajo de todos ustedes”, y ratificó el apoyo de su ministerio para “la recuperación del movimiento cooperativo como motor de desarrollo agropecuario del país”.

La 5ª Convención de Cooperativas Agroalimentarias se realizó los días 10 y 11 de septiembre en Villa Giardino, bajo el lema: “Agregar Valor, Sumar Cooperativas, Integrar Productores". El encuentro que organiza anualmente Fecofe reúne a las cooperativas agropecuarias y agroalimentarias de todo el país.

Durante los dos días, participaron 400 personas en representación de 87 cooperativas, 9 federaciones entre otras entidades del orden público y privado.

Denuncia contra Monsanto

Diversas organizaciones del agro denunciarán a Monsanto ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por las condiciones que la empresa impone en los contratos

“a todo aquel que adquiera, multiplique, siembre, distribuya, comercialice o reserve semilla para 'siembra propia' o utilice a cualquier título las variedades de semilla detalladas” por la compañía, según dice la solicitada publicada en varios medios gráficos en mayo de este año.

Se trata de los contratos para la adquisición y utilización de semillas con tecnología RR2Y y RR2YBt, en los que se establecen exigencias que condicionan la venta de la variedad de semilla de soja M6210 IPRO y M6410 IPRO (la llamada INTACTA RR2 PRO).

La organizaciones denunciantes entre las que están CASEM, FECOFE, CAFER, FADIA y FACAAL, entre otras manifiestan que la empresa Monsanto tiene conductas que restringen la competencia y violan así la ley Nº 25.156, resultando en un perjuicio para el interés económico general.

Los contratos mencionados que Monsanto exige firmar con los compradores de este tipo de semillas condicionan a los adquirientes y a sus posteriores acciones o ventas, interviniendo así en toda la cadena de producción y comercialización.

Entre las cláusulas denunciadas, se encuentran las que determinan que:

-Se restringe la venta de la producción sólo a los comercializadores autorizados por Monsanto, que son tres: Asociados Don Mario S.A., Nidera S.A. y la Asociación de Cooperativas Argentinas.

-Se restringe geográficamente la siembra de las semillas a algunas provincias del territorio nacional.

-Se restringe la comercialización del grano obtenido exclusivamente a los exportadores o elevadores participantes del Sistema.

-Se obliga al comprador a pagar la regalía por este tipo de tecnología por cada uso de la misma: al momento de la compra, al momento de la declaración y siembra para uso propio o al momento de la entrega al elevador o exportador.

Es decir, que el sistema de comercialización de estas tecnologías es establecido por Monsanto, quien determina quiénes pueden comprar y acopiar el grano y quiénes no, y regula así la totalidad de la cadena productiva. Además, se le concede el derecho de inspeccionar los lotes de los productores y los cargamentos. Si este tipo de semilla estuviera junto a otro diferente en un mismo cargamento, el productor deberá pagar la regalía por el total de la carga.

Sin embargo, no se pudo comprobar que el INPI haya concedido a Monsanto el derecho de patente sobre la construcción genética que brinda resistencia al glifosato y sobre la nueva tecnología INTACTA RR2 PRO, a pesar de que la empresa ha dicho esto públicamente.

Las organizaciones denunciantes alegan que estas prácticas son discriminatorias y dificultan la permanencia en el mercado de múltiples actores, generando una situación de dependencia comercial. Esto afecta, además, el mercado de los derivados de la soja, como la harina y aceites.

Esta situación permite el aumento unilateral de costos y por lo tanto, una limitación de la capacidad productiva de las empresas que operan en esta cadena. Monsanto, así, selecciona los actores actuantes en cada eslabón, desplazando al resto de los competidores.

Las organizaciones solicitarán a la Comisión de Defensa de la Competencia que adopte medidas a fin de ordenar el cese de estas conductas, teniendo en cuenta que la compra de insumos se inicia en agosto / septiembre, y que la siembra comienza en octubre / noviembre. (Fuente: FECOFE)

Suscribite al newsletter

COLSECOR Noticias

* no spam