CAMBIO DE HÁBITO

11-11-2014
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“Dejar de nadar profesionalmente no implica quedarse quieto. Vengo al gimnasio y nado para no sentir culpa, pero mi actividad deportiva está hoy más relacionada con la bicicleta”, cuenta José. “Si bien nado una o dos veces por semana, me obligo a venir a la pileta porque sigo vinculado a la actividad con las clínicas de natación”.

Después de dejar atrás las exigencias de un deporte como la natación, Meolans afirma que su vida cambió bastante. “No es lo mismo cuando entrenas de lunes a sábado”, casi ocho horas repartidas entre el agua y el gimnasio. “De todos modos, mi vida no sería la misma sin el deporte. Para mí ha sido una escuela de vida, ni más ni menos que eso. Más allá de los logros deportivos que siempre alimentan el hecho de sustentar algo a largo plazo, los principios, los valores, la calidad de vida que me ha dado el deporte ha sido muy buena y yo lo resalto”

¿Cuándo sentiste que era el momento de dejar la natación?

No fue una decisión apresurada sino que estuve más de un año trabajando la idea del ciclo cumplido y empezar a ver mi vida en otro lugar. Fue algo que no me costó porque venía con bastante carga emocional y física así que eso me ayudó a definir que la actividad competitiva estaba lista. Sentí que había dado todo y prepararme para otro Juego Olímpico (JJOO) era muy extenso por eso le puse límite en el 2008, en Beijing. Algunos creen que podría haber estirado un poco más el retiro pero yo sentí que ese era el final.

¿Cuándo empezaste a pensar que tu vida podía pasar por la natación?

Me parece que alrededor de los 16 años empecé a tomar un poco más de conciencia, a decir ´esto es lo que quiero para mí´ y a tomar más responsabilidad. Antes iba al club, nadaba y me iba a casa. Cuando entras en competencia, con mayor exigencia, comenzás a acomodar la estructura diaria para poder rendir, los descansos, la alimentación. Armas un estilo de vida que hace que te empieces a dedicar al deporte con un poco más de conducta.

¿Qué cosas te gustaban y que no del deporte de alta exigencia?

Lo mejor eran las competencias, poder viajar y compartir momentos con amigos o con los entrenadores. Después los más difícil es el día a día, el entrenamiento. La natación además de ser un deporte solitario y monótono, ante la exigencia de la diaria empezás a flaquear. Para mí esa ha sido la parte más difícil de sobrellevar y por ahí muchas veces se me cruzó dejar de nadar.

Hasta las olimpíadas no paramos

José da crédito a la frase que un día le dijo su mamá cuando ganó una competencia a los seis años: ´hasta las olimpíadas no paramos´. “Hoy le doy la derecha y le digo que era una visionaria. Fue un presagio en realidad porque ni ella ni yo sabíamos en ese momento que era un JJOO. Después se cumplió en cuatro oportunidades, pero en ese momento fue algo que dijo ante la emoción”.

¿Qué te deja haber estado en cuatro oportunidades en un JJOO?

Más allá de los resultados deportivos, que algunos fueron muy buenos y otros no, creo que en general la experiencia que se vive dentro de una olimpíada es muy particular. La villa olímpica es un lugar donde se respira emoción, motivación, andas todo el día con las revoluciones a mil pero a la vez tenés que tener el equilibrio y la cabeza enfocada para lo que fuiste, saber que no estás en Disney sino en un JJOO y estuviste entrenando cuatro años para eso. Es muy especial y es diferente a lo que puede ser cualquier otra competencia”.

¿Te gustaría volcar esa experiencia en la selección nacional?

No lo estoy haciendo, algo que por supuesto me gustaría, pero nunca me han llamado.

Después de dejar la natación estuviste un tiempo en la función pública. ¿Cómo fue esa experiencia?

Lo hice durante la gestión de Juan Schiaretti (gobernador de Córdoba 2007/11). Lo viví como una experiencia que me agarró en un momento donde pude aprender mucho, pero no pude llevar a cabo casi nada de lo que hubiese querido por lo cual terminé renunciando. Pero creo que hay gente muy capaz para trabajar y mejorar el deporte.

Han cambiado las condiciones generales para practicar el deporte de elite, sobre todo en disciplinas como la natación?

En parte sí, te estoy hablando de unos 6 u 8 años atrás cuando ya no era tan chico. Hoy se ha creado el ENAR (Ente Nacional de Alto Rendimiento) que es la fusión del Comité Olímpico que junto con la Secretaría de Deportes contribuye un poco más al desarrollo deportivo. Hoy los deportistas más consagrados o de elite pueden planificar más sus año de competencia, sus entrenamientos cosa que antes nosotros por ahí planificábamos pero no podíamos concretar. A veces llegabas a un aeropuerto y no teníamos los pasajes para viajar y muchas veces teníamos que poner plata de nuestro bolsillo para hacerlo. Hoy me parece que en eso se avanzó.

Del agua a la bici

En general los deportistas de elite dejan sus intensas rutinas de entrenamiento pero es muy difícil que se queden quietos y este también es el caso del exnadador que hace un tiempo se subió a la bici y ahora entrena para competir.

“El mountain bike tiene sus exigencias pero veo que es una disciplina menos riesgosa y la tomo con demasiadas pretensiones. Trato de superarme que es más o menos como yo me maneje en mi carrera. Siempre mi principal rival era el cronómetro y buscar la superación propia era cumplir un objetivo”.

Aunque para muchos lo sería, Meolans sostiene que salir a andar en bicicleta “tres veces por semana no sé si es entrenar. Por ahí pretender algo más importante es marcar una rutina semanal con varios entrenamientos y la verdad que hoy tengo otras prioridades. Es un pasatiempo que me gusta mucho, tengo varios amigos que lo hacen, salgo, me divierto. Me exigo a veces, pero no para pelear los primeros puestos”.

Tipo que nada

José Meolans, 36 años. Campeón mundial y panamericano en carreras de velocidad. Participó en las olimpíadas de Atlanta 1996, Sydney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008.

En el 2002 fue el primer nadador argentino en consagrarse Campeón Mundial. La hazaña fue en Moscú (Rusia) en 50m libres.

En los Juegos Panamericanos de Santo Domingo (2003) ganó la medalla de oro en los 100m libre, dos de plata en los 50m libre y 100m mariposa.

En el año 2007 tuvo su cuarto y último Juego Panamericano, en Río de Janeiro, donde logró la medalla de plata en los 100m libre.

Tras su retiro de la natación profesional en 2008, continúa relacionado a la natación transmitiendo su experiencia y conocimientos dictando Clínicas de Natación junto el exnadador y compañero de la selección nacional Eduardo Otero,

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