- La cooperativa CALF, en un esfuerzo conjunto con el Gobierno de la Provincia del Neuquén, avanza en el despliegue de 80 kilómetros de fibra óptica en el norte provincial. El proyecto, que aprovecha la infraestructura de un nuevo gasoducto, llevará conectividad digital a localidades como Los Miches, Los Guañacos hasta Las Ovejas, garantizando el acceso a internet y servicios esenciales en zonas con nula cobertura.
Una obra vital en el corazón de los crianceros
En el norte de la provincia de Neuquén, una región caracterizada por la belleza de sus paisajes y la dureza de su clima, el despliegue de conectividad está marcando un hito social y tecnológico. Sergio Fernández Novoa, gerente TIC de la cooperativa de la capital neuquina, explicó que la entidad fue contratada para colocar un biducto y realizar el soplado de fibra óptica (una técnica avanzada para instalar cables de fibra óptica dentro de conductos utilizando aire comprimido), a lo largo de 80 kilómetros, conectando las localidades de Andacollo, Los Miches, Los Guañacos y Las Ovejas.
"Es un sector de nuestra provincia con nula conectividad digital", señaló Fernández Novoa, destacando que la obra aprovecha la zanja del nuevo gasoducto provincial. En esta zona de baja densidad poblacional - apenas unos 4.000 habitantes en toda la traza - predominan los crianceros que practican la trashumancia con sus animales. Para el gerente TIC, la importancia de esta obra trasciende lo técnico: busca evitar tragedias por falta de comunicación y garantizar que los niños de la región tengan las mismas oportunidades educativas y sociales que los de las grandes ciudades.

De la energía a las telecomunicaciones: la transformación de CALF
La historia de CALF es la de una constante adaptación a las necesidades de sus asociados. Con 92 años de historia, nació para ofrecer un servicio eléctrico justo y hoy es una de las cooperativas más grandes de la Patagonia y de América Latina, con 110.000 usuarios. Según Fernández Novoa, la incursión en las telecomunicaciones surgió de la necesidad de dotar de "inteligencia" a los medidores eléctricos, lo que hizo indispensable la fibra óptica.
De esta evolución nació la gerencia de TIC y la unidad Calfibra, con el objetivo de convertir a la cooperativa en una "deep tech" regional capaz de ofrecer soluciones tecnológicas complejas. Actualmente, la cooperativa ya ha cubierto el 80% de la ciudad de Neuquén con una red anillada de alta estabilidad y un modelo de red neutra para reducir la polución visual. "Queremos ser una empresa de soluciones tecnológicas para todo lo que tiene esta región", afirmó el gerente.

El valor del sello cooperativo y la identidad local
Lo que distingue este despliegue es la identidad y el compromiso del modelo cooperativo. Fernández Novoa subrayó que, frente a las grandes prestadoras nacionales, CALF aporta un conocimiento profundo del territorio: "Conocemos la historia y las necesidades de nuestra comunidad".
Este modelo permite que la inversión llegue a lugares que no son rentables para el sector privado, priorizando el servicio y la eficiencia local. En este sentido, Fernández Novoa destacó la alianza estratégica con COLSECOR para brindar el servicio de televisión a través de la plataforma Sensa, integrando contenidos de alta calidad bajo valores solidarios. Para CALF, el despliegue en el norte neuquino es la prueba de que el sector cooperativo y la gestión local vuelve a demostrar su rol como motor de desarrollo en lo profundo de la Argentina






