Actuar la propia historia

02-07-2008

Alguien dice: “Están locos, se pierden el día cuidando una empresa fantasma y no traen ni un peso a la casa”. La experiencia colectiva de lo que  fue la toma y la recuperación de la fábrica mendocina Cerámica Cuyo, que cerró en 2000, será puesta en escena en una obra teatral.

La historia de la empresa Cerámica Cuyo es recordada por muchos como una protesta social más, que se dio en el contexto de aquellos días de crisis profunda y desarticulación del tejido social. Pero aún hoy hay muchas historias escondidas, de mucho dolor, como el suicidio de un obrero de 30 años durante la toma, en la misma fábrica. Este parece ser el momento de la reconstrucción.

Martín Gauna, presidente de la cooperativa, recuerda tratando de contener la emoción que lo lleva hasta las lágrimas: “Mi mujer salió a limpiar veredas para que comieran mis tres chicos, mientras yo permanecía en la fábrica”.

Durante dos años de largos días y duras noches, cuatro obreros montaron guardia en la fábrica para evitar el robo de las máquinas, las herramientas y lo poco que dejaron los antiguos dueños.

La cooperativa está en El Bermejo, a un kilómetro y medio de la ciudad de Mendoza, entre chacras con frutales, extensas arboledas y casas con grandes jardines.

 

La puesta en escena

La experiencia teatral, que reúne a los obreros, sus familias y vecinos, comenzó a tomar forma en mayo con los ensayos. De la mano de los actores mendocinos Pablo Flores y Ernesto Suárez el proyecto inédito fue tomando forma en el playón de ingreso a los hornos de la cooperativa.

Pablo Flores dice que gracias al teatro esta historia no quedará en el olvido. Su colega, Ernesto, ha sido motor de muchas experiencias de teatro comunitario. Está convencido de que el  aporte de los artistas junto con el de los protagonistas dará una visión integradora: “ A veces quienes nunca actuaron hacen mejor sus papeles que los actores”.

 

Cultura en las fábricas

El proyecto de la Cerámica Cuyo es una experiencia de teatro comunitaria única en el país. Con esta historia, los obreros reflejarán cómo lograron consolidar un idea de trabajo basado en la solidaridad y en la cooperación.

Para la producción recibirán un subsidio de la Nación de 12 mil pesos para desarrollar el proyecto. Dos mil pesos mensuales que se distribuirán entre todos los protagonistas. 

Este mes, los obreros de la cooperativa Cerámica Cuyo cancelaron las deudas que arrastraban de la anterior administración y obtuvieron la posesión de la fábrica por tres años.

 

 

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