Conectividad

“Todos teníamos necesidad de estar comunicados”

Aguará Grande es una pequeña comuna rural de Santa Fe que estaba marginada de las comunicaciones esenciales. El empeño por resolver este problema devino en la formación de la primera cooperativa de servicios públicos del lugar.
lunes, 30 de mayo de 2022 · 11:19

Mariela Schiavi es agrónoma y preside la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Aguará Grande. Junto a otras 13 personas, se unieron para empezar a dar solución al problema de las comunicaciones y la conectividad en esta pequeña comuna del centro-norte santafesino.

“Nos reunimos por primera vez los 14 en la Sociedad Rural de San Cristóbal, un día que llovía y se había cortado la luz. La firma del estatuto fue a la luz de una vela y como es la única cooperativa de Aguará, hicimos un estatuto amplio que incluye desde comunicaciones, vivienda hasta energías renovables”.

Las primeras acciones de la cooperativa se enfocaron en tener una antena de telefonía 4G para reemplazar a la vieja 2G que hace un año ya no se adaptaba a los móviles. Gracias es eso, pudimos hablar con Mariela por teléfono, ella desde Aguará y nosotros desde Córdoba.

“Siempre tuvimos la necesidad de las comunicaciones en Aguará Grande”, resalta Mariela que reside en Ataliva, el pueblo más cercano, pero parte de su familia vive en Aguará. “Pandemia de por medio, con todo cerrado, nos pasó que mis padres mayores quedaron aislados, sin comunicación, en el campo y eso fue un poco el motor para comenzar a cambiar las cosas”, cuenta la ingeniera agrónoma que administra un tambo en la zona.

“Era diciembre (del 2020), en plena pandemia, empezamos con la jefa Comunal Janise Collera a contactar a los productores de los campos. Como la mayoría vive en Buenos Aires y Santa Fe, entonces eso nos permitió armar un grupo de whatsapp rápidamente”. En esos intercambios, pudieron confirmar que todos tenían el mismo problema: la falta de comunicación con quienes se habían quedado en el campo trabajando.

En Aguará Grande viven unas 500 personas entre la pequeña zona urbana y los campos que rodean a esta rica región santafesina. En general, los dueños de los campos no residen en el lugar, pero la situación de aislamiento de la pandemia puso en evidencia la urgencia de la comunicación. “Ahí me di cuenta que lo que a mí me pasaba, también le sucedía al resto”, refuerza Schiavi.

 

¿Una cooperativa?

La necesidad de organizarse y buscar una solución surgió rápidamente entre gente que ni siquiera se conocía. “Queríamos hacer algo, pero no sabíamos qué personería darle”. Entonces, por sugerencia del propio estado provincial, resolvieron hacerlo bajo la figura de una cooperativa.

“Yo, como vengo de ese lugar y tengo educación en el mundo cooperativo, dije que sí, pero me constó hacerle entender al resto lo que era una cooperativa, sobre todo a los más jóvenes”, recuerda Schicavi. “Entonces los traje a Ataliva a recorrer la Cooperativa Guillermo Lehman, la Telefónica, la Mutual para que conocieran el mundo cooperativo. Nosotros no tenemos banco, pero tenemos una Mutual que nos ayuda económicamente, con la cooperativa Lehman trabajamos el tema de granos, etc. Y quedaron un poco sorprendidos de toda la movida económica en un pueblito de 2.000 habitantes y dijeron: el camino está por acá. Así que gracias a todo eso nos pusimos de acuerdo muy rápido, tuvimos mucho apoyo de la Provincia.

Con la cooperativa formalmente constituida, “comenzamos a avanzar sobre la telefonía, que fue nuestra primera necesidad. Por otro lado, los productores de la zona compraron una antena, que se instaló en un terreno de la Comuna, y ahora la idea como cooperativa es tomar en comodato la infraestructura y comenzar a llevar internet al área más rural”. Mariela Schiavi todavía se sorprende de lo rápido que todos respondieron a la idea de armar una cooperativa y destaca que “unirnos creo que fue lo mejor de esto que nos está pasando”.