LA EX PARRILLA DON ABEL RECUPERADA POR SUS TRABAJADORES

21-01-2014
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Los empleados de la tradicional Parrilla Don Abel de esta capital chaqueña han conformado una cooperativa de trabajo para conservar sus fuentes de ingreso y mantener en pie la empresa en la que han dejado tantos años de esfuerzo.

Es que después de un derrotero administrativo por parte de los anteriores dueños, la Justicia declaró la quiebra de la empresa Chaco Restaurante SRL y otorgó a los trabajadores la posibilidad de administrar y seguir explotando la fuente laboral.

El fenómeno de las empresas recuperadas tuvo a fines de los 90, y por sobre todo durante y después de la crisis de 2001, una fuerte expansión como salvoconducto de miles de trabajadores que habían quedado en la calle por el cierre de las empresas. Pero esas experiencias dejaron un legado para los casos que se dieran en el futuro, y de hecho, hoy la mayoría de las empresas que quiebran son recuperadas por sus trabajadores.

El caso de la Parrilla Don Abel no es la excepción. Chaco Restaurante SRL comenzó su caída a principios del año 2012 cuando se presentó el concurso preventivo, pero más allá de los esfuerzos de los propietarios para dilatar la cuestión, la quiebra llegó en noviembre de 2013. A partir de ese momento, y sin tiempo que perder, los trabajadores comenzaron a idear y tomar conciencia de la posibilidad que se les presentaba. Y así algo que se presentaba como desfavorable y negativo, los trabajadores lo convirtieron en esperanza y solidaridad.

Luego de idas y vueltas, el 20 de diciembre la Justicia le otorgó a la cooperativa en formación la administración de la empresa para que los trabajadores puedan seguir adelante con el desafío. Días después, y en su primera experiencia asamblearia, los 14 ex empleados de la Parrilla Don Abel se convirtieron en asociados de la Cooperativa de Trabajo “El Parrillero” Limitada. Han presentado los requisitos necesarios ante el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y están a la espera de la matrícula que les dará la legalidad que necesitan.

Mientras tanto, los trabajadores ya comenzaron a saldar las deudas con los proveedores que había dejado el anterior dueño y siguen trabajando normalmente gracias al reconocimiento de la clientela.

Más allá del tesón y la valentía con la que encararon el desafío, los trabajadores sufrieron en menos de un mes dos robos en el local. Uno a principios de diciembre y el otro en la misma fecha en la que la Justicia les sacaba la administración a los anteriores encargados de la empresa (hijas del anterior dueño). Algo, al menos, llamativo. La denuncia está hecha y esperan que la Justicia investigue si se trató de un intento por vaciar la empresa para impedir el desarrollo del proyecto de los trabajadores.

“Se llevaron mercadería, platos, cubiertos, copas, manteles y otros elementos. Y sin dudas nos afectó, justo en el arranque de la cooperativa. Pero enseguida salimos adelante”, dijo Osvaldo Aguirre, presidente de la Cooperativa El Parrillero. “Salimos adelante y vamos a seguir no sólo por nuestra decisión, sino fundamentalmente por el respaldo de la clientela que siempre reconoció nuestro trabajo y hoy nos alientan a seguir”, dijo Aguirre en diálogo con el DIARIO de la Región.

“Más allá de lo que digan los anteriores dueños en algunos medios de comunicación, la parrilla sigue funcionando normalmente, en los horarios de siempre y con los servicios y productos de siempre”, afirmó el presidente de la flamante Cooperativa de Trabajo El Parrillero, en la tradicional esquina de Perón y Cangallo.