Por Martín Eula

La nueva Copa Davis

 

Por Martín Eula / Periodista

 

De la mano del futbolista y empresario Gerard Piqué y una inversión millonaria, el emblemático torneo de países ya no será el mismo a partir del 2019. Las claves y desafíos del nuevo formato.

  Natrus es una hamburguesería. 426 Miles está abocada a las bebidas energéticas. Kypers produce anteojos. eFootball.Pro tiene juegos de fútbol electrónico junto a capitales japoneses y chinos. The Players’Tribune es una plataforma de comunicación para deportistas. Kerad Projct 2006 S.L. es marketing e imagen. Kerad Holding S.L. se encarga de operaciones e inversiones inmobiliarias. Yours era una hamburguesería devenida en restaurante especializado en albóndigas. BAS Alimentaria permitió agrandar el capital de Natrus. Kerad Games era una empresa que se dedicaba a la creación y venta de juegos online, pero que ya cerró. Kosmos es un grupo inversor. Y Gerard Piqué es mucho más que el esposo de Shakira, el papá de Milan y Sasha y el jugador del Barcelona. Gerard Piqué tiene o tuvo participación en todas esas marcas que ya dejan marcas indelebles.

 Y con Kosmos acaba de revolucionar el mundo del tenis en general y de la Copa Davis en particular.

 El pasado 15 de agosto, el zaguero central jugó en el Barcelona 3-Boca 0 por la Copa Joan Gamper y al día siguiente, permiso mediante de su club, apareció exultante en Orlando, en la Florida estadounidense. Su festejo tenía que ver con que la Asamblea General de la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés) había aprobado, con el 71,43 por ciento de los votos, un nuevo formato para la Copa Davis: el formato Piqué.

A pesar de la resistencia de Australia, el Reino Unido y Alemania, de la mirada desconfiada de varios tenistas y del sacudón a una competición con 118 años de historia, pesaron más los 3.000 millones de dólares por 25 años que ofreció Kosmos para una competición que era criticada también por los propios jugadores y que cambiará de manera radical su sistema de juego a partir de 2019. El apoyo decisivo para Piqué vino de parte del CEO de Rakuten (Hiroshi Mikitani), la empresa japonesa que tiene estampado su nombre en la camiseta del Barcelona y la del CEO de Oracle (Larry Ellison).

 Esos empresarios no son, justamente, de jugar a la ruleta rusa con sus fortunas y fueron convencidos por este hombre de 31 años que se hizo jugador junto a Lionel Messi (ambos nacieron en el año 1987) en La Masía, la fábrica de jugadores que tiene el Barsa. Un hombre, Piqué, que a mediados de 2017 pagó 10.000 dólares por un Máster de negocios, medios de comunicación, deportes y entretenimiento que duró cuatro días y tuvo como profesor, entre otros, a Sir Alex Ferguson, ex-DT suyo en el Manchester United. Entre sus renombrados compañeros en la Universidad de Harvard estuvieron la actriz Katie Holmes, el basquetbolista de la NBA CJ McCollum, el rugbier irlandés Jamie Heaslip y el jugador de fútbol americano Rashean Mathis.

 Gerard es hijo de Joan, un abogado y empresario, y de Montserrat Bernabéu, jefa de la Unidad de Daño Cerebral del prestigioso Instituto Guttmann, en Barcelona. Y nieto de Armador Bernabéu Bosch, exvicepresidente del Barcelona y exitoso empresario. El apellido Bernabéu sanguíneamente asociado a Piqué cuando tantas veces fue silbado en el estadio del Real Madrid por ser un símbolo del Barsa. Muchas otras veces fue silbado en distintos estadios de España por ser, además, un ferviente defensor de la independencia de Catalunya. Esto no le impide, por ejemplo, pensar en asociarse con Sergio Ramos -capitán del Real Madrid y de la selección española- en una red social para deportistas.

   

EL APOYO ARGENTINO

  "El Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Tenis, luego de consultar con los jugadores nacionales, aprobó por unanimidad apoyar la propuesta de la Federación Internacional de Tenis (ITF) impulsada por el grupo Kosmos, al entender que la Copa Davis necesitaba un cambio en su formato.

 La posibilidad de volver a seducir a los principales protagonistas del circuito profesional, hoy alejados por cumplir una alta demanda en los calendarios personales; la pérdida de espectadores y sponsors a lo largo de los últimos años; sumado al compromiso de la ITF de apoyar el desarrollo del tenis en el mundo -con una inversión inédita de este nivel para fomentar el crecimiento de los menores y el tenis social-, fueron los aspectos que inclinaron la balanza en favor del cambio.

 La Asociación Argentina de Tenis (AAT), representada en la votación de Orlando por el vicepresidente Mariano Zabaleta y por la vocal titular Marian Morea, fue uno de los miembros con mayor representación, con nueve votos (sólo superada por los 12 que tienen los países organizadores de los cuatro Grand Slam y Alemania). La postura de la AAT fue la misma que adoptó toda Sudamérica y la que finalmente prevaleció en los resultados".

 La AAT también vive momentos de cambios con el cordobés Agustín Calleri como flamante presidente, rodeado de extenistas como el propio Zabaleta, José Acasuso,  Gastón Gaudio y Guillermo Coria, entre otros. Y votó a favor del nuevo formato de la Copa Davis ungido por Piqué y el grupo Kosmos.

 "Apoyamos el cambio porque entendimos que la situación era compleja. Y esto a pesar de que fuimos jugadores de Copa Davis y sabemos perfectamente lo lindo que es disputar las series como locales", explicó Acasuso, quien abrió una chance que podría ser muy bienvenida. "Zabaleta, en la votación en Orlando, les manifestó a los principales directivos de la Federación que sería un sueño que la etapa final se realice en nuestro país. Con el paso del tiempo la sede irá rotando y a nosotros nos tienen muy bien considerados". 

 

 La idea tenística de Piqué, que reveló hace tres años a los principales dirigentes de la FIT, fue hacer una especie de Mundial de Tenis -como el de fútbol- pero anualmente y no cada cuatro años. Se termina el sistema que se conoce hasta acá, el que llevó a la Argentina a levantar la ansiada Ensaladera de Plata en 2016 con Juan Martín del Potro como estandarte: basta de partidos a cinco sets, con cuatro singles y un dobles en tres días de competencia. Basta de localías alternadas. Bienvenida la nueva Copa Davis. "Es un día histórico para la Davis y el futuro del tenis. Es uno de los días más felices de mi vida", dijo Piqué al aprobarse su sistema, un organigrama que dispensará 20 millones de dólares en premios para los jugadores y otros 25 millones para las federaciones por cada edición.

 El sistema

 Después de una clasificación que comenzará el 28 de enero, la etapa final se disputará en la semana 47 de 2019, entre el 18 y el 24 de noviembre en Madrid, que pagó 10 millones de dólares para ser sede de una cita histórica. Ahí llegarán los cuatro semifinalistas de la actual edición (Francia, España, Croacia y Estados Unidos), las 12 selecciones que superen las rondas clasificatorias y dos invitados que se enfrentarán en una liguilla. Los 18 equipos se van a dividir en seis grupos de tres cada uno y pasarán a cuartos de final los seis primeros y los dos mejores segundos. Las eliminatorias de la fase inicial se disputarán entre lunes y jueves, los cuartos de final serán el viernes, mientras que las semifinales y la final se harán entre sábado y domingo. Cada eliminatoria constará de tres partidos (dos singles y un dobles), todos a tres sets y con tie-break en el último. Todo junto, todo más corto, todo más televisivo, todo más fácil de comercializar.

 "Para mí el fútbol es un hobby", sostiene Piqué de manera habitual. Un hobby con el que ganó todo, ya sea con el Manchester United como con el Barcelona y la selección de España, donde acaba de terminar su ciclo como futbolista. Un hobby de un tipo que es mucho más que un futbolista. "El presi" le dicen sus compañeros en el vestuario del Barcelona, un apodo que no es casual: Gerard desea ser presidente del club que se hace llamar mucho más que un club. Y sus deseos parecen ser órdenes. Sino que lo diga el mundo del tenis.

 

 

SAQUE Y VOLEA 

Los principales jugadores apoyaron la medida, pero con críticas y exigencias a lo que viene.

 "Me siento triste por no tener más la Copa Davis a la que estábamos acostumbrados porque nunca va a ser lo mismo para la próxima generación, para esos jugadores espero que vaya cada centavo de esa masa de dinero que se va a generar", aseguró Roger Federer.

 "Claramente la Federación Internacional de Tenis nunca involucró a los jugadores y estoy absolutamente a favor de la innovación. Por eso les doy una oportunidad en ese sentido para ver cómo funciona", sostuvo Roger Federer.

 Quien se detenga a leer ese par de frases no se equivocó ni está mal de la vista ni tiene problemas en la compresión de textos. El mejor tenista de todos los tiempos tuvo dos miradas disímiles en cuanto a la nueva Copa Davis: rechazo y aceptación en partes bastante similares. Una reacción que, en mayor o menor medida, compartieron los demás tenistas del circuito profesional.

 "Cuando una cosa no funciona a la perfección hay que buscar soluciones y hace años que esto es así. Es una buena iniciativa que ojalá tenga éxito. Lo importante será que un evento que va a ser como una Copa del Mundo no se quede en un lugar en particular, para que se haga una competencia grande y única", dijo Rafael Nadal.

 "Es una noticia fantástica para el tenis. Durante muchos años dijimos que el formato vigente no funciona y cada vez menos jugadores participan de manera frecuente, pero no estuve detrás del nuevo proyecto junto a Gerard (Piqué). Como presidente del consejo de jugadores y amante del tenis, intento ayudar, aunque no tengo ni tuve ningún interés específico en el asunto", opinó y aclaró Novak Djokovic.

 El trío que marcó una época en los últimos años se manifestó de manera concreta y contundente. Los tres ganaron la Davis con Suiza, España y Serbia. Y los tres desistieron de participar en algunas ediciones por lo apretado del calendario.

 "Aquí yace la Copa Davis, 1900-2018", son las palabras que eligió Judy Murray, madre del británico Andy, para darle muerte y lamentar la nueva era. "Una lástima", replicó en concordancia David Nalbandian, un talento que siempre priorizó defender los colores de la Argentina bajo cualquier circunstancia. Y mientras Del Potro ya avisó que le dejará paso a los nuevos jugadores tras ganar la Copa en el 2016, Diego Schwartzman sostuvo: "Me pone triste no volver a tener la localía, es duro no jugar en nuestro país ya que es lo que más disfrutamos de la Davis. Sacando eso, la Copa necesitaba un cambio porque el anterior formato era muy desgastante por los viajes a contramano que teníamos que hacer. Debíamos afrontar, además, cambios de superficies, de horarios, de temperaturas y al jugador lo cansaba. Esta nueva disposición va a potenciar mucho la competencia e impulsará a los mejores a querer jugarla".

 En este contexto, uno de los más duros fue el australiano Lleyton Hewitt. "Es una aberración. Se trata de algo más que dinero. La mayoría de mis mejores partidos y mis más duras derrotas fueron en partidos épicos a cinco sets de Copa Davis, frente al grito de los fanáticos ya sea en casa o de visitante. Apartar a las futuras estrellas de todo eso es una desgracia", dijo el exjugador y capitán australiano de equipo de Copa Davis.

 Aceptación y rechazo. Interés y lamento. Es demasiado fuerte la decisión tomada como para que jugadores y exjugadores se pongan de acuerdo.