Por Aleja Páez

El Rey León: la remake más esperada

 

A 25 años del lanzamiento de la cinta original, este mes se estrena una nueva versión de la película más memorable de Disney. La apuesta del multimedios por las reversiones en live-action y la diversidad cultural.


 

Aleja Páez | Periodista e Investigadora especialista en TV y OTTs 

 

La conmovedora historia de Simba y sus aventuras junto a Nala, Timón y Pumba quedaron inmortalizadas en la generación que atravesaba la niñez e incluso la adolescencia en la década del 90. No en vano El Rey León está catalogada como uno de los estandartes en la historia de Disney como productora de contenidos.

Todo un fenómeno de su tiempo que envejeció bastante bien a la luz de la cuantiosa suma de críticas que ha recibido el multimedios por haber legitimado históricamente valores contrarios a la diversidad de género, de origen e incluso de clase. Un peso que no solo carga la compañía de Mickey Mouse sino en general todas las productoras hollywoodenses, que en gran medida han sido reflejo de los mandatos presentes en la sociedad occidental desde hace más de 100 años.

En línea con una fuerte apuesta por mantener cautiva la atención de las audiencias más jóvenes, hoy disgregadas en múltiples plataformas y redes sociales, Disney viene apostando por las remakes y adaptaciones de sus éxitos. Más allá del giro nostálgico que también interpela a generaciones anteriores, la gran novedad en estos proyectos es el formato live-action, que se postula como tendencia con producciones como El Libro de la Selva (2016), Dumbo (2019), Aladdin (2019) y Mulán (2020), entre otras en camino.

A diferencia de las animaciones tradicionales que suelen combinar técnicas de animación por computadora o CGI (por sus siglas en inglés), esta modalidad de acción real presenta imágenes hiperauténticas y de gran calidad visual, casi como si se tratara de personajes de carne y hueso. En el caso de la versión renovada de El Rey León, que también será un musical y se estrenará en salas de todo el mundo el 19 de este mes, se esperan impactos significativos en los aspectos técnico y narrativo.

Desde ese punto de vista, puede interpretarse como una propuesta del estudio en dos sentidos. Por un lado, es una forma llamativa de atraer al público que no fue contemporáneo con el film original de 1994. Y por otro, como sostiene Sofía Seren, Regional Marketing Supervisor de Disney para América Latina, se trata de “una película que va a tener mucha repercusión. En especial en el público que hoy tiene entre 25 y 30 años, porque es un clásico para una generación entera. Será un evento cinematográfico importantísimo que va a estar entre los momentos más importantes en la historia del cine”.

En concordancia, Julieta Brunero, Senior Producer y especialista en Branded Synergy de Disney para América Latina, considera que los más pequeños “se van a sorprender mucho con lo realista de los paisajes y los personajes, que tienen un nivel de detalle de la talla de cualquier documental de National Geographic”.

De acuerdo con algunos sectores de la crítica, este último aspecto representará un desafío puesto que la versión más realista puede disminuir el efecto ternura y de humanización de los entrañables personajes de la versión animada en 2D. También hay incertidumbres acerca de cómo se verán las secuencias más divertidas de la película como el segmento Hakuna Matata, mediante el que se muestran las hazañas de Simba en compañía de sus dos mejores amigos, Timón y Pumba.

Sin embargo, ambas ejecutivas sostienen que esta apuesta de Disney cuenta con mucha elaboración y propondrá acciones de marketing dignas de este clásico de clásicos. Entre otros aspectos, la remake incluye “versiones nuevas de las canciones (en el film original obra de Elton John), nuevas voces y un cast confirmado hace más de un año, que presenta como una de las apuestas más destacadas a Beyoncé poniéndole voz a Nala”, señala Brunero. Además, el reparto está integrado por otras célebres figuras de Hollywood como Donald Glover (Simba), Chiwetel Ejiofor (Scar), James Earl Jones (Mufasa), Billy Eichner (Timón) y Seth Rogen (Pumba), entre otros.

 

En pos de la diversidad

Aunque en los últimos años la familia Disney ha lanzado proyectos que constituyen puntos disruptivos frente al modelo de identidad de la cultura blanca norteamericana, con símbolos como Pantera Negra (2018) por ejemplo, aún llama la atención este giro ideológico en sus producciones.

Según Seren, la compañía se está tomando tan en serio esta transformación que decidió conformar “un equipo destinado a que la representación cultural sea respetuosa y adecuada sin banalizar”. Esto “representa un cambio de paradigma y de mentalidad que sucede actualmente no solo en Disney sino en la cultura cinematográfica en general y resulta digno de destacar”, afirma. En el caso de El Rey León es destacable la selección de un cast liderado por representantes de la cultura afrodescendiente, con todo y lo que eso implica en un país tan marcado por la segregación racial como Estados Unidos.

El encargado de liderar la versión live-action es el director Jon Favreau, cuyo trabajo en El Libro de la Selva, que recaudó más de 966 millones de dólares en la taquilla global, le valió la confianza de Disney. Mientras que a cargo de la producción musical se encuentra el multigalardonado Pharrell Williams, que se encargará de reflejar las raíces africanas a través de la banda sonora de la película.

Independientemente de las dudas que genera su formato realista, sin dudas esta remake se conduce a convertirse en uno de los grandes tanques de la temporada y, probablemente, de la industria audiovisual moderna.